Salmos 142
Santa Biblia Martín Nieto ›1Maskil de David. Cuando estaba en la cueva. Salmo
2Yo llamo al Señor a voz en grito, a voz en grito yo suplico al Señor;
3ante él derramo mi lamento, ante él expongo mi angustia.
4Cuando estoy deprimido, tú sabes dónde voy. En mi camino me han escondido un lazo.
5Si miro a la derecha, nadie viene en mi ayuda; no encuentro refugio, nadie se preocupa de mí.
6Yo te grito, Señor: "Tú eres mi refugio, tú eres todo lo que tengo en esta vida".
7Atiende a mi clamor, pues soy un desgraciado; líbrame de mis perseguidores, que son más fuertes que yo;
8sácame de la cárcel, y te estaré muy agradecido: los justos me rodearán cuando me otorgues tu favor.