Salmos 137
Santa Biblia Martín Nieto ›1Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos al acordarnos de Sión.
2En los sauces de al lado teníamos colgadas nuestras cítaras.
3Allí nuestros carceleros nos pedían cánticos y nuestros verdugos alegría: "Cantadnos algún cántico de Sión".
4¿Cómo íbamos a cantar un cántico del Señor en país extranjero?
5Jerusalén, si me olvido de ti, que mi mano derecha se me seque;
6que mi lengua se me pegue al paladar, si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén por encima de mi propia alegría.
7Acuérdate, Señor, contra los edomitas, que decían el día de Jerusalén: "Destruidla, destruidla hasta sus cimientos".
8Babilonia, devastadora, dichoso el que te devuelva el mal que nos hiciste;
9dichoso el que agarre a tus niños y los estrelle contra las rocas.