Salmos 116
Santa Biblia Martín Nieto ›1¡Aleluya! Yo amo al Señor porque escucha el grito de mi súplica,
2porque me presta oído siempre que lo invoco.
3Me cercaron los lazos de la muerte, me sorprendieron las redes del abismo, me hundí en la angustia y la tristeza;
4pero invoqué el nombre del Señor: "Anda, Señor, sálvame la vida".
5El Señor es justo y compasivo, nuestro Dios está lleno de ternura;
6el Señor protege a los humildes; yo estaba desvalido y me salvó.
7Alma mía, recobra ya la calma, pues el Señor te ha protegido;
8me ha librado de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.
9Caminaré en presencia del Señor en la tierra de los vivos.
10Nunca pierdo la fe, aun cuando digo: "Yo soy un desgraciado".
11En mi perturbación llegué a decir: "Todos los hombres son unos mentirosos".
12¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la victoria e invocaré el nombre del Señor;
14cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo el pueblo.
15Al Señor le cuesta mucho ver morir a sus amigos.
16Sí, Señor, yo soy tu siervo, tu siervo, el hijo de tu esclava: tú rompiste mis cadenas.
17Te ofreceré sacrificios en acción de gracias e invocaré tu nombre, Señor;
18cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo,
19en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.