Sabiduría 2
Santa Biblia Martín Nieto ›1Dicen entre sí, calculando falsamente: "Corta y triste es nuestra vida; para el fin del hombre no hay remedio, y no se conoce persona que se salve del abismo.
2Porque somos hijos del azar, y tras esto seremos como si no hubiésemos sido. Porque humo es la respiración de nuestras narices, y el pensamiento una centella del latido de nuestro corazón.
3Una vez extinguido, el cuerpo se torna ceniza, y el espíritu se desvanece como aire sutil.
4Nuestro nombre con el tiempo caerá en el olvido; nadie se acordará de nuestras obras. Como huella de nube pasará nuestra vida; se disipará como niebla perseguida por los rayos del sol, y por su calor abatida.
5Pues nuestra vida es el paso de una sombra, nuestro fin es sin retorno; porque se pone el sello y nadie vuelve.
6Gocemos, pues, de los bienes existentes, usemos de la creación como en la juventud, apresuradamente.
7Llenémonos de vinos exquisitos y perfumes, y no dejemos pasar ni una flor de la primavera.
8Coronémonos de capullos de rosas antes que se marchiten.
9Que no faltemos ninguno a nuestra orgía; por todas partes dejemos señales de nuestro regocijo, pues ésta es nuestra herencia y nuestra suerte.
10Oprimamos al justo pobre, no perdonemos a la viuda ni respetemos las añosas canas del anciano.
11Sea nuestra fuerza la norma de la justicia, porque lo débil está visto que es inútil.
12Acechemos al justo, pues nos fastidia; se opone a nuestras obras, nos echa en cara las infracciones de la ley y nos acusa de traicionar nuestra educación.
13Presume de tener el conocimiento de Dios y se tiene por hijo del Señor.
14Es un reproche para nuestros pensamientos, aun el verlo nos resulta molesto.
15Porque su vida no se parece en nada a la de los otros, y son muy distintos sus caminos.
16Somos para él como escoria, se aparta de nuestros caminos como si apestasen. Proclama feliz la suerte de los justos, y se gloría de tener a Dios por padre.
17Veamos la verdad de sus palabras y probemos cuál será su fin.
18Porque si el justo realmente es hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las manos de sus adversarios.
19Probémoslo con ultrajes y tormentos, veamos su dulzura y pongamos a prueba su paciencia.
20Condenémoslo a una muerte infame, pues, según dice, habrá quien vele por él".
21Así razonan, pero se engañan. Los ciega su maldad.
22No conocen los secretos de Dios, no esperan la recompensa de la santidad, ni creen en el premio de las almas intachables.
23Porque Dios creó al hombre para la incorrupción y lo hizo a imagen de su propio ser.
24Mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen.