Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Sabiduría 11

Santa Biblia Martín Nieto

1Les dio prosperidad en sus empresas por mano de un santo profeta.

2Atravesaron un desierto inhabitable, y en parajes inaccesibles plantaron sus tiendas.

3Hicieron frente a los enemigos y rechazaron a sus adversarios.

4Tuvieron sed y te invocaron; una roca escarpada les dio agua, una dura piedra remedió su sed.

5Pues lo que sirvió de castigo para sus enemigos fue favor para ellos cuando se vieron en necesidad.

6Mientras que a los otros, en castigo de su edicto infanticida, les diste el manantial siempre corriente de un río enturbiado con sangre mezclada de barro,

7a los tuyos les diste, contra toda esperanza, aguas abundantes,

8tras haberles mostrado con la sed aquella cómo habías castigado a sus enemigos.

9Pues a través de sus pruebas, que no eran más que correcciones de misericordia, vinieron a conocer con qué tormentos fueron atormentados los malvados juzgados sin piedad.

10Pues a los tuyos los probaste como padre que amonesta; a los otros los castigaste como rey severo que condena.

11Tanto presentes como ausentes eran igualmente atribulados.

12Porque una doble pena les alcanzó, y gimieron por el recuerdo del pasado.

13Pues cuando oyeron que sus propios castigos venían a ser favores para los otros, sintieron la mano del Señor.

14Aquel a quien ellos en otro tiempo expusieron en el agua y luego lo rechazaron con burla, los llenó de estupor al fin de estos sucesos, al sentir una sed muy distinta de la de los justos. b) Los animales.

15Y en pago de sus locos pensamientos de injusticia, que los extraviaron hasta hacerlos adorar reptiles sin razón y bestias despreciables, les enviaste como castigo una muchedumbre de animales irracionales,

16para que conocieran que por lo que uno peca por eso es atormentado.

17Pues bien podía tu mano omnipotente, que creó el universo de la materia informe, enviarles manadas de osos o arrogantes leones;

18o ferocísimas bestias desconocidas, a tal propósito creadas, que respirasen aliento inflamado, lanzando rugidos humeantes, o que relampagueasen centellas aterradoras por sus ojos;

19bestias tales que no sólo con su maléfico contacto podían aniquilarlos, sino que con su sola vista podían hacerles perecer de terror.

20Y aun sin esto podían ser derribados de un soplo, perseguidos por la justicia y barridos por tu aliento poderoso. Pero tú lo has regulado todo con número, con peso y con medida.

21Porque el desplegar gran poder está siempre en tu mano; y ¿quién puede resistir a tu brazo poderoso?

22Pues el mundo entero es ante ti como un granito de arena en la balanza, y como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra.

23Tienes misericordia de todos porque todo lo puedes, y pasas por alto los pecados de los hombres para llevarlos al arrepentimiento.

24Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que hiciste, pues si algo aborrecieras no lo hubieses creado.

25Y ¿cómo subsistiría nada si tú no lo quisieras? O ¿cómo podría conservarse si no hubiese sido llamado por ti?

26Pero tú perdonas a todos, porque todo es tuyo, Señor, que amas cuanto existe.

WhatsApp