Proverbios 19
Santa Biblia Martín Nieto ›1Más vale pobre que vive honestamente que rico de proceder injusto.
2Actuar sin reflexionar no es bueno, actuar con muchas prisas es una equivocación.
3La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego su corazón se irrita contra el Señor.
4La riqueza atrae un gran número de amigos, pero el pobre pierde incluso a los suyos.
5El testigo falso no quedará impune, quien profiere mentiras no escapará.
6Muchos buscan los favores del hombre generoso, y todos son amigos del que da.
7Al pobre hasta sus hermanos lo odian, con mayor razón sus amigos se alejan de él; busca las palabras y no las encuentra.
8El que adquiere inteligencia se ama a sí mismo, el que obra con inteligencia encuentra la felicidad.
9El testigo falso no quedará impune, quien profiere mentiras perecerá.
10No cuadra al necio vivir con lujo, menos aún a un esclavo gobernar a los príncipes.
11La cordura del hombre le hace ser paciente, su gloria es disimular las ofensas.
12Como rugido de león es la cólera del rey, pero su favor es como rocío sobre hierba.
13Un hijo necio es el tormento de su padre, y mujer pendenciera una gotera continua.
14Casa y hacienda son la herencia de los padres, pero una mujer inteligente es un don del Señor.
15La pereza hace caer en el sopor, la persona indolente pasará hambre.
16El que guarda el precepto a sí mismo se guarda, el que desprecia la palabra morirá.
17El que hace caridad al pobre presta al Señor, él le recompensará su obra.
18Castiga a tu hijo mientras hay esperanza, pero no te excedas hasta matarlo.
19Al hombre violento hay que castigarlo, porque si le perdonas le harás más violento.
20Escucha el consejo y acepta la corrección para ser sabio en el futuro.
21El hombre proyecta muchos planes, pero sólo se realiza el que quiere el Señor.
22Lo que al hombre se le pide es lealtad; más vale un pobre que un mentiroso.
23El temor del Señor conduce a la vida, se vive satisfecho y sin que visite la desgracia.
24El perezoso mete su mano en el plato, y luego ni siquiera la lleva a su boca.
25Castiga al insolente y el imprudente adquirirá prudencia, reprende al inteligente y comprenderá la ciencia.
26El que maltrata al padre y echa de la casa a la madre es un hijo infame y degenerado.
27Hijo mío, si dejas de escuchar la instrucción, te apartarás de las palabras de la ciencia.
28Un testigo perverso se burla de la justicia, la boca de los criminales desborda de iniquidad.
29Para los insolentes está listo el bastón, los golpes para las espaldas de los necios.