Marcos 13
Santa Biblia Martín Nieto ›1Al salir Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: "¡Maestro, mira qué piedras y qué edificios!".
2Jesús le dijo: "¿Ves esos grandes edificios? No quedará aquí piedra sobre piedra; todo será destruido".
3Y estando sentado en el monte de los Olivos, de cara al templo, le preguntaron a solas Pedro, Santiago, Juan y Andrés:
4"Dinos, ¿cuándo sucederá eso y cuál será la señal de que todas esas cosas van a cumplirse?".
5Jesús les contestó: "Mirad que nadie os engañe.
6Muchos vendrán usando mi nombre y diciendo: Yo soy, y engañarán a muchos.
7Cuando oigáis hablar de guerras y noticias de batallas, no os alarméis porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fin.
8Se levantarán pueblos contra pueblos y reinos contra reinos; habrá hambre y terremotos por diversos lugares. Eso será el comienzo de los dolores.
9"Mirad por vosotros mismos. Os entregarán a los tribunales, os torturarán en las sinagogas y compareceréis ante los gobernadores y los reyes por causa mía; daréis testimonio entre ellos.
10Pero antes de todo, el evangelio será predicado a todos los pueblos.
11Cuando os lleven para entregaros, no os angustiéis por lo que habréis de decir; decid lo que os sea inspirado en aquella hora, pues no hablaréis vosotros, sino el Espíritu Santo.
12El hermano entregará a la muerte a su hermano, y el padre al hijo, y los hijos se alzarán contra los padres y los matarán.
13Todos os odiarán por causa mía; pero el que persevere hasta el fin se salvará".
14"Cuando veáis el ídolo repugnante puesto donde no debe estar (el que lea que entienda), entonces los que estén en Judea que huyan a los montes;
15el que esté en la terraza que no baje a recoger nada de su casa,
16y el que esté en el campo que no vuelva por su manto.
17¡Ay de las que estén encinta y criando en aquellos días!
18Rezad para que esto no caiga en invierno.
19Porque en aquellos días habrá una angustia tan grande como no la ha habido desde el principio del mundo que Dios creó hasta ahora, ni la habrá jamás.
20Y si el Señor no acortase aquellos días, nadie se salvaría; pero, en atención a los elegidos que él se escogió, acortará esos días".
21"Entonces, si alguien os dice: El mesías está aquí o allá, no lo creáis.
22Surgirán falsos mesías y falsos profetas, y harán señales y prodigios para engañar, si fuera posible, aun a los mismos elegidos.
23Tened cuidado, pues os lo he dicho todo de antemano".
24"En aquellos días, después de esta angustia, el sol se oscurecerá, la luna no alumbrará,
25las estrellas caerán del cielo y las columnas de los cielos se tambalearán.
26Entonces se verá venir el hijo del hombre entre nubes con gran poder y majestad.
27Mandará a sus ángeles a reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, desde uno a otro extremo del cielo y de la tierra".
28"Aprended del ejemplo de la higuera. Cuando sus ramas se ponen tiernas y echan hojas, conocéis que el verano se acerca.
29Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que él ya está cerca, a las puertas.
30Os aseguro que no pasará esta generación antes de que suceda todo esto.
31El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
32Respecto de aquel día y aquella hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el hijo, sino sólo el Padre.
33Estad alerta; velad, porque ignoráis el momento.
34Es como un hombre que marchó de viaje y, al dejar su casa, puso todo en manos de sus siervos, señalando a cada cual su tarea, y encargó al portero que vigilase.
35Estad en vela, porque no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si por la tarde, si a medianoche, al canto del gallo o de madrugada;
36no sea que llegue de repente y os encuentre dormidos.
37Lo que os digo a vosotros, se lo digo a todos: ¡Estad en vela!".