Judit 12
Santa Biblia Martín Nieto ›1Mandó que la pasaran adonde tenía sus cubiertos de plata, y ordenó que se le sirviera de sus manjares y que le dieran a beber de su vino.
2Pero Judit le dijo: "No puedo comer esos manjares para no caer en culpa; yo he traído mi propia comida".
3Holofernes replicó: "Si se te acaban tus provisiones, ¿cómo nos arreglaremos para procurarte otras, pues no hay entre nosotros nadie de tu raza?".
4Judit respondió: "Por tu vida, señor mío, que no habré terminado mis provisiones antes que el Señor haya realizado por mi mano sus designios".
5Los ayudantes de campo la llevaron a su tienda. Durmió hasta medianoche, y se levantó de madrugada.
6Había pedido a Holofernes: "Ordena, señor mío, que me permitan salir para la oración".
7Y Holofernes lo había ordenado a sus guardias. Permaneció tres días en el campo, y cada noche marchaba al valle de Betulia y se lavaba en la fuente, junto al cuerpo de guardia.
8Mientras iba, rogaba al Dios de Israel que encaminase sus pasos para exaltación de los hijos de su pueblo.
9Volvía purificada, y permanecía en su tienda hasta el atardecer, en que tomaba sus alimentos.
10El cuarto día Holofernes ofreció un banquete sólo a sus servidores, sin invitar a ninguno de sus oficiales.
11Y dijo a Bagoas, el eunuco, que era su mayordomo: "Trata de persuadir a la hebrea para que venga a comer y beber con nosotros.
12Sería vergonzoso dejar marchar semejante mujer sin habernos divertido con ella. Si no la conseguimos, se burlará de nosotros".
13Bagoas fue adonde estaba Judit, y le dijo: "Que esta hermosa joven no se niegue a venir donde mi señor, para ser agasajada por él, beber con nosotros el vino que causa alegría y ser como una de las mujeres asirias, que viven en el palacio de Nabucodonosor".
14Judit le respondió: "¿Quién soy yo para oponerme a mi señor? Todo lo que sea de su agrado, lo haré con sumo gusto y será para mí un motivo de gozo hasta el fin de mi vida".
15Ella se levantó, se puso un vestido de gala y sus adornos femeninos. Iba delante su doncella, que extendió en el suelo, junto a Holofernes, las pieles que Bagoas le había entregado para su uso diario, para comer recostada sobre ellas.
16Judit entró y se sentó. Holofernes sintió una fuerte pasión por ella y un ardiente deseo de poseerla; desde que la había visto aguardaba el momento de seducirla.
17Holofernes le decía: "¡Bebe y alégrate con nosotros!".
18Judit le respondía: "Con mucho gusto bebo, señor, porque jamás me ha parecido la vida tan bella como hoy".
19Y ante él comía y bebía de lo que le había preparado su doncella.
20Holofernes estaba encantado de tenerla cerca, y bebió tal cantidad de vino cual no había bebido en ninguno de los días de su vida.