Judit 10
Santa Biblia Martín Nieto ›1Cuando terminó de invocar al Dios de Israel,
2se levantó del lugar en que estaba postrada, llamó a su doncella, bajó a las habitaciones donde residía en los sábados y en las fiestas,
3se quitó el áspero sayal que llevaba puesto, se despojó de sus vestidos de viuda, se bañó y se perfumó, se peinó, se ciñó la cabeza con un turbante y se adornó con los vestidos de fiesta que solía ponerse cuando vivía su esposo Manasés.
4Se calzó las sandalias, se cubrió de collares, ajorcas, anillos, pendientes, de todas sus joyas. Tan bella estaba, que atraería las miradas de cuantos hombres se encontrase.
5Entregó a su doncella una bota de vino y un tarro de aceite, llenó las alforjas con panes de cebada, tortas de higos y panes rituales; lo envolvió todo y se lo entregó.
6Se dirigieron después hacia la puerta de Betulia y hallaron junto a ella a Ozías y a los dos ancianos del pueblo, Cabris y Carmis.
7Al ver su rostro tan cambiado y mudados sus vestidos, se extasiaron ante su belleza y le dijeron:
8"El Dios de nuestros padres te favorezca y realice tus planes para gloria de Israel y exaltación de Jerusalén".
9Ella adoró a Dios y les dijo: "Mandad abrir la puerta de la ciudad para que pueda salir a realizar lo que me acabáis de decir". Mandaron a los jóvenes que abriesen, como ella había dicho.
10Cumplida la orden, Judit salió con su doncella. Los de la ciudad la seguían con la mirada mientras bajaba la montaña hasta pasar el valle; después la perdieron de vista.
11Ambas caminaban aprisa a través del valle, cuando les salieron al paso centinelas asirios,
12que detuvieron a Judit y le preguntaron: "¿De quién eres? ¿De dónde vienes y adónde vas?". Ella respondió: "Soy una hebrea que huye de los hebreos, porque están a punto de caer en vuestras manos.
13Voy a presentarme a Holofernes, general jefe de vuestro ejército, para comunicarle información exacta. Yo le mostraré el camino para apoderarse de toda la montaña, sin perder ni un solo hombre".
14Los soldados, al oír estas palabras, y prendados de su hermosura -era de belleza extraordinaria-, le dijeron:
15"Has salvado tu vida apresurándote a venir a nuestro jefe. Vete a su tienda; algunos de nosotros te escoltaremos hasta allí.
16Cuando estés en su presencia, no tengas miedo; repítele todo lo que nos has dicho, y te tratará bien".
17Escogieron a cien hombres, que las acompañaron y guiaron hasta la tienda de Holofernes.
18La noticia se propagó de tienda en tienda; de todo el campamento acudían y la rodeaban, mientras ella, fuera de la tienda de Holofernes, esperaba el anuncio de su llegada.
19Se maravillaban de su belleza y de los israelitas, y comentaban: "¿Quién puede despreciar al pueblo que tiene mujeres tan bellas? No sería prudente dejar ni un solo hombre, pues los supervivientes podrían seducir al mundo entero".
20Los guardias personales de Holofernes y todos sus ayudantes de campo salieron y la introdujeron en la tienda.
21Holofernes descansaba en su lecho, bajo un baldaquino de púrpura y oro, adornado de esmeraldas y piedras preciosas.
22Anunciaron la llegada, y se dirigió a la entrada de su tienda, precedido de lámparas de plata.
23Cuando Judit se presentó ante él y sus ayudantes, todos se quedaron maravillados de la belleza de su rostro. Ella se postró en tierra, pero los ayudantes la levantaron.