Job 17
Santa Biblia Martín Nieto ›1Mi aliento se agota y mis días se apagan, sólo me queda la tumba.
2¡Oh, sí, me abruman los burlones, y de amargura se consumen mis ojos!
3Dígnate tú poner mi fianza junto a ti: ¿quién, si no, chocaría mi mano?
4Pues tú has cerrado su mente a la razón; por eso no dejarás que triunfen.
5Como el que invita a sus amigos a un reparto, mientras los ojos de sus hijos languidecen,
6yo me he vuelto el escarnio de la gente, alguien a quien en la cara se le escupe.
7Mis ojos se apagan por la pena, mis miembros se extinguen como sombras.
8Se pasman los justos al saberlo, el inocente se indigna contra el malvado.
9Pero el justo se asegura en su camino, y el de manos limpias su ánimo redobla.
10Vosotros, volved, volved todos de nuevo: no hallaré un solo sabio entre vosotros.
11Mis días han pasado, mis planes se han deshecho, han fallado las fibras de mi corazón.
12La noche dejará paso al día, se acerca ya la luz tras las tinieblas.
13Mas ¿puedo yo esperar? El abismo es mi casa, en las tinieblas extiendo mi lecho.
14Grito al sepulcro: ¡Tú eres mi padre!, a la podre: ¡Tú mi madre y mi hermana!
15¿Dónde está, pues, mi esperanza? Y mi felicidad, ¿quién la verá jamás?
16¿Bajarán conmigo hasta el abismo? ¿Reposaremos juntos en el polvo?