Génesis 50
Santa Biblia Martín Nieto ›1José se echó sobre el rostro de su padre, llorando y besándole.
2Luego mandó a los médicos que estaban a sus órdenes que embalsamaran a su padre.
3Emplearon en ello cuarenta días, porque ése era el tiempo requerido para embalsamar. Los egipcios lo lloraron por espacio de setenta días.
4Pasados los días de luto, José habló así a la corte del Faraón: "Si he hallado gracia a vuestros ojos, hablad al Faraón y decidle:
5Mi padre me hizo jurar diciéndome: Yo voy a morir, sepúltame en el sepulcro que hice para mí en el país de Canaán. Permíteme que vaya a sepultar a mi padre y luego volveré".
6El Faraón respondió: "Anda y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar".
7José subió a sepultar a su padre, y con él subieron todos los siervos del Faraón, los ancianos de su corte, todos los ancianos de Egipto
8y toda la familia de su padre; solamente dejaron en la región de Gosen a sus niños y a sus rebaños y ganados.
9Subieron también con él carros y caballeros, de modo que el cortejo fue imponente.
10Cuando llegaron a la era de Atad, al otro lado del Jordán, hicieron grandes y solemnes funerales; y José guardó por su padre un luto de siete días.
11Cuando los cananeos que habitaban en aquella región vieron aquel luto en la era de Atad se dijeron: "Éste es gran luto para los egipcios". Por eso pusieron el nombre de "Luto de Egipto" a la era que está al otro lado del Jordán.
12Los hijos de Jacob hicieron con él como les había ordenado.
13Lo llevaron a Canaán y lo sepultaron en la caverna del campo de Macpela, comprada por Abrahán para sepultura de los suyos a Efrón, el hitita, enfrente de Mambré.
14José, después de haber sepultado a su padre, volvió a Egipto con sus hermanos y con todos los que le habían acompañado a sepultar a su padre.
15Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, se decían: "A lo mejor ahora José nos aborrece y se cobra todo el mal que le hicimos".
16Y mandaron a decir a José: "Tu padre, antes de morir, ordenó esto:
17Diréis a José: Perdona el delito y el pecado de tus hermanos, el mal que te hicieron; perdona el delito de los siervos del Dios de tu padre". José, al oírlo, se echó a llorar.
18Luego llegaron sus mismos hermanos, se postraron ante él y le dijeron: "Aquí nos tienes como esclavos tuyos".
19Pero José les dijo: "No temáis, ¿estoy yo acaso en lugar de Dios?
20Ciertamente vosotros os portasteis mal conmigo, pero Dios lo cambió en bien, para hacer lo que hoy estamos viendo, para mantener en vida a un gran pueblo.
21Por tanto, no temáis; yo os mantendré a vosotros y a vuestros hijos". De esta manera los consoló hablándoles a su corazón.
22José habitó en Egipto, él y la familia de su padre; vivió ciento diez años.
23José vio a los hijos de Efraín hasta la tercera generación. También recibió sobre sus rodillas, al nacer, a los hijos de Maquir, hijo de Manasés.
24Luego dijo a sus hermanos: "Yo voy a morir, pero Dios vendrá ciertamente en vuestra ayuda y os hará subir de esta tierra a la tierra que él prometió a Abrahán, Isaac y Jacob".
25José hizo jurar a los hijos de Israel así: "Ya que Dios vendrá ciertamente en vuestra ayuda, llevaréis de aquí mis huesos".
26José murió a los ciento diez años, lo embalsamaron y lo pusieron en un sarcófago en Egipto.