Éxodo 20
Santa Biblia Martín Nieto ›1Dios pronunció todas estas palabras:
2"Yo soy el Señor, tu Dios, el que te sacó de Egipto, de la casa de la esclavitud.
3No tendrás otro Dios fuera de mí.
4No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, o aquí abajo en la tierra o en el agua bajo tierra.
5No te postrarás ante ella ni le darás culto, porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad del padre en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6pero demuestro mi fidelidad por mil generaciones a todos los que me aman y guardan mis mandamientos.
7No tomarás el nombre del Señor en vano, porque el Señor no dejará sin castigo al que toma su nombre en vano.
8Acuérdate del día del sábado para santificarlo.
9Seis días trabajarás y en ellos harás todas tus faenas;
10pero el séptimo día es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. No harás en él trabajo alguno ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que habita contigo.
11Porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, y el séptimo descansó. Por ello bendijo el Señor el día del sábado y lo santificó.
12Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te da.
13No matarás.
14No cometerás adulterio.
15No robarás.
16No darás falso testimonio contra tu prójimo.
17No desearás la casa de tu prójimo, ni su mujer, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que a él le pertenezca".
18Todo el pueblo distinguía los truenos y los relámpagos, el sonido de la trompeta y el humear de la montaña. El pueblo, al ver esto, temblaba y se mantenía a distancia.
19Y dijeron a Moisés: "Háblanos tú y te escucharemos; pero que no nos hable el Señor, para que no muramos".
20Moisés dijo al pueblo: "No temáis, que el Señor ha venido sólo para probaros y para que su temor esté siempre en vosotros y no pequéis".
21El pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se aproximó a la nube donde estaba el Señor.
22El Señor dijo a Moisés: "Di a los israelitas: Vosotros habéis visto que os he hablado desde el cielo.
23No hagáis junto a mí dioses de plata ni de oro.
24Me levantarás un altar de tierra y en él me ofrecerás tus holocaustos, tus sacrificios de reconciliación, tus ovejas y tus bueyes. En cualquier lugar en que yo quiera hacer mi nombre memorable vendré a ti y te bendeciré.
25Si me levantas altar de piedras, no sea con piedras labradas, porque al trabajarlas con tus herramientas las habrás profanado.
26Ni subirás por gradas a mi altar, para que no se descubra allí tu desnudez.