Eclesiástico (Sirácide) 42
Santa Biblia Martín Nieto ›1Pero de estas otras cosas no habrás de avergonzarte, ni tengas respeto humano y vengas a pecar por ello:
2De la ley del altísimo y su alianza, ni de juicio que absuelva al culpable;
3de arreglar cuentas con el socio y compañero de viaje, o de hacer partición de herencia a los amigos;
4de la exactitud en las balanzas y pesos, y de obtener pequeños o grandes beneficios;
5de obtener ganancia en la venta de mercancías, de corregir severamente a tus hijos, de azotar duramente al esclavo perezoso.
6Bien está sellar la puerta donde hay mujer mala, y donde hay muchas manos pon las cosas bajo llave.
7Todo lo que deposites sea numerado y pesado, sea debidamente anotado todo lo que das o recibes.
8No te avergüences de reprender al insensato y al necio, y aun al viejo culpable de fornicación. Así te mostrarás verdaderamente instruido y tendrás la aprobación de todos.
9Una hija es una secreta causa de cuidados para su padre, un cuidado que quita el sueño; de joven, para que no se marchite; de casada, para que no llegue a ser aborrecida;
10cuando es virgen, para que no sea seducida y quede encinta en la casa paterna; cuando ya tiene marido, para que no peque; y cuando está desposada, por si permanece estéril.
11Sobre la hija indócil ten estrecha vigilancia, si no quieres ser la irrisión de tus enemigos, el comentario de la ciudad y de los corrillos del pueblo, y la vergüenza ante toda la gente.
12No mires a nadie por su belleza, y no te sientes en medio de mujeres;
13porque de los vestidos sale la polilla, y de la mujer la malicia femenina.
14Vale más maldad de un hombre que bondad de mujer; una mujer acarrea vergüenza y deshonra.
15AHORA HABLARÉ DE LAS OBRAS DEL SEÑOR Y PREGONARÉ LO QUE HE VISTO. Por la palabra del Señor fueron hechas las cosas, y la creación entera obedece a su voluntad.
16El sol, que da su luz, todo lo contempla; y la obra toda del Señor está llena de su gloria.
17No dio el Señor poder a sus santos para declarar todas las maravillas que el Señor, el creador, ha establecido firmemente para que todo permanezca en su gloria.
18Él sondea las profundidades del abismo y del corazón y descubre todos sus secretos; porque el altísimo posee toda ciencia y las señales de los tiempos.
19Él anuncia lo pasado y lo venidero y desvela las cosas ocultas.
20Ni un pensamiento se le escapa, ni una palabra hay oculta para él.
21Él ha dispuesto con orden las maravillas de su sabiduría, porque él es desde eternidad a eternidad. Nada ha sido a ellas añadido ni quitado; él no necesita consejeros.
22Cuán deseables son sus obras, aunque no se ve más que un destello.
23Todo vive y permanece para siempre, y en todo momento le obedece.
24Todas las cosas son distintas unas de otras, y nada ha hecho imperfecto.
25Una cosa hace resaltar la bondad de la otra. ¿Quién podrá saciarse de contemplar sus bellezas?