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Daniel 2

Santa Biblia Martín Nieto

1El año segundo de su reinado, Nabucodonosor tuvo un sueño que le preocupó tanto, que no podía dormir.

2El rey mandó llamar a los magos, adivinos, hechiceros y astrólogos para que le explicaran su sueño. Vinieron y se presentaron al rey,

3el cual les dijo: "He tenido un sueño y estoy preocupado por encontrar una explicación".

4Los caldeos respondieron al rey: "¡Oh rey, vive eternamente! Cuenta el sueño a tus siervos y nosotros te daremos su interpretación".

5El rey les respondió: "Tened bien presente mi decisión: Si no me decís el sueño y no me dais su interpretación, seréis cortados en pedazos y vuestras casas serán reducidas a un montón de ruinas.

6Pero si me acertáis el sueño y me dais su interpretación, recibiréis de mí regalos, obsequios y grandes honores; por tanto, decidme el sueño y su interpretación".

7Ellos replicaron: "Cuente el rey su sueño, que nosotros le daremos su interpretación".

8El monarca les respondió: "Bien veo que vosotros tratáis de ganar tiempo, porque sabéis que mi decisión es irrevocable.

9Si no me acertáis el sueño, a todos os espera una misma sentencia; es que os habéis puesto de acuerdo para decirme mentiras y embustes, en espera de que cambie la situación. Por tanto, indicadme el sueño y sabré que podéis darme su interpretación".

10Los caldeos respondieron al rey: "No hay hombre en el mundo que pueda adivinar lo que quiere el rey. Asimismo, jamás hubo rey, gobernador o jefe que preguntase una cosa semejante a algún mago, adivino o astrólogo.

11Lo que el rey pide es difícil y no hay nadie que pueda satisfacer al rey, salvo los dioses; pero ellos no están entre los hombres".

12Entonces el rey se encolerizó terriblemente y dio orden de matar a todos los sabios de Babilonia.

13Promulgado el decreto de matar a los sabios, fueron buscados también Daniel y sus compañeros para ejecutarlos.

14Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia real, que iba a matar a los sabios de Babilonia.

15Dijo a Arioc, plenipotenciario del rey: "¿Por qué un decreto tan tajante de parte del rey?". Arioc explicó la cosa a Daniel,

16el cual se presentó al rey implorando que le fijase un límite de tiempo, dentro del cual daría su interpretación.

17Daniel, de regreso a su casa, informó en seguida del caso a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros,

18para que implorasen el favor del Dios del cielo acerca de aquel enigma y no pereciesen Daniel y sus compañeros junto con los otros sabios de Babilonia.

19El enigma fue manifestado a Daniel en una visión nocturna. Y bendijo al Dios del cielo,

20diciendo: "Bendito sea el nombre de Dios por los siglos de los siglos, pues suyos son el saber y la fuerza.

21Él es quien hace cambiar tiempos y estaciones, depone a los reyes y los entroniza, da sabiduría a los sabios y ciencia a los que saben comprender.

22Él es quien revela las cosas profundas y secretas, conoce lo que hay en las tinieblas, la luz mora junto a él.

23A ti, oh Dios de mis padres, te alabo y te doy gracias, porque me has dado sabiduría y fuerza, me has manifestado lo que habíamos pedido y nos has dado a conocer el secreto del rey".

24Después Daniel se presentó a Arioc, a quien el rey había encomendado el exterminio de los sabios de Babilonia, y le dijo: "¡No hagas perecer a los sabios de Babilonia! Llévame ante el rey y yo le daré la interpretación".

25Arioc se apresuró a llevar a Daniel ante el rey, y le dijo: "He encontrado un hombre entre los deportados de Judá que puede indicar al rey la interpretación".

26El rey se dirigió a Daniel, a quien llamaban Baltasar, y le dijo: "¿Eres capaz de decirme el sueño que he tenido y darme su interpretación?".

27Daniel le respondió: "El misterio que el rey quiere saber no hay sabios ni magos, adivinos ni astrólogos que se lo puedan acertar.

28Pero hay un Dios en el cielo que revela los secretos; él ha querido manifestar al rey Nabucodonosor lo que ha de suceder en el futuro. Voy a explicar tu sueño y las visiones de tu imaginación cuando estabas en la cama.

29Oh rey, los pensamientos que te preocupaban en la cama se referían al futuro, y aquel que revela los secretos te ha dado a conocer lo que sucederá.

30En cuanto a mí, este misterio me ha sido revelado no porque yo posea una sabiduría superior a la de todos los hombres, sino con el solo objeto de indicar la interpretación al rey y de que tú comprendieras los pensamientos de tu corazón.

31Tú, oh rey, tuviste esta visión: Ante ti se levantaba una estatua muy grande, de extraordinario esplendor y de aspecto terrible.

32Su cabeza era de oro puro; el pecho y los brazos, de plata; el vientre y los muslos, de bronce;

33las piernas, de hierro, y los pies, parte de hierro y parte de arcilla.

34Tú seguías mirando; de pronto una piedra se desprendió de un monte sin intervención humana alguna, alcanzó a la estatua en los pies de hierro y arcilla y los pulverizó.

35Entonces se hizo pedazos todo: el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de la era en verano, y fueron arrebatados por el viento sin que quedara rastro alguno de ellos; en cambio, la piedra que había herido a la estatua se convirtió en un gran monte, que llenó la tierra entera.

36Tal fue el sueño. Ahora diremos ante el rey su significado.

37Tú, oh rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el imperio, la fuerza, el poder y la gloria,

38y en cuyas manos ha dejado a los hombres, las bestias del campo y los pájaros del cielo dondequiera que habiten, y a quien ha hecho soberano sobre todos ellos, tú eres la cabeza de oro.

39Después de ti surgirá otro imperio de plata inferior al tuyo, y luego un tercer imperio, de bronce, que tendrá el dominio de toda la tierra.

40Y, finalmente, un cuarto imperio, que será fuerte como el hierro; el hierro lo aplasta y pulveriza todo; así aquél aplastará y pulverizará a todos los otros.

41En cuanto a lo que viste, que los pies y los dedos eran parte de arcilla y parte de hierro, esto significa que era un reino dividido, aunque tendrá ciertamente la consistencia del hierro, ya que viste el hierro mezclado con la arcilla;

42y el que los dedos de los pies fueran parte de hierro y parte de arcilla quiere decir que una parte del imperio será resistente y otra parte, en cambio, frágil.

43El hecho de haber visto tú el hierro mezclado con la arcilla significa que se mezclarán entre sí por simiente humana, pero no formarán un cuerpo uno con otro, de la misma manera que el hierro no se amalgama con la arcilla.

44En los días de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un imperio que jamás será destruido y cuya soberanía no pasará a otro pueblo. Pulverizará y aniquilará a todos estos imperios, mientras que él subsistirá eternamente,

45tal como has visto, que una piedra se desprendió, sin intervención humana, del monte, y pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. El Dios grande ha manifestado al monarca lo que sucederá en el futuro. El sueño es verdadero, y digna de fe su interpretación".

46Entonces el rey Nabucodonosor cayó rostro en tierra y se postró ante Daniel y ordenó que le ofrecieran sacrificios e incienso.

47Después el monarca dijo a Daniel: "Ciertamente vuestro Dios es el Dios de los dioses, el Señor de los reyes, el revelador de los misterios, ya que tú has podido descifrar este enigma".

48El rey concedió a Daniel un alto grado, le hizo muchos regalos valiosos y le nombró gobernador de todas las provincias de Babilonia, así como jefe de todos los sabios de Babilonia.

49Luego, a propuesta de Daniel, el rey nombró administradores de la provincia a Sidrac, Misac y Abdénago. Daniel se quedó en la corte real.

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