Baruc 5
Santa Biblia Martín Nieto ›1Jerusalén, quítate tu ropa de luto y aflicción y vístete para siempre la magnificencia de la gloria que te viene de Dios.
2Ponte el manto de la justicia de Dios, corona tu cabeza con la diadema de gloria del eterno,
3porque Dios mostrará tu esplendor a todas las naciones que hay bajo el cielo,
4porque Dios te dará este nombre para siempre: "Paz de la justicia" y "Gloria de la piedad".
5Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, vuelve tus ojos hacia oriente y mira a tus hijos reunidos del oriente al occidente por la palabra del santo, alegres del recuerdo de Dios.
6Salieron de ti marchando a pie, llevados por los enemigos, pero el Señor te los devuelve traídos con honor, como en un trono real.
7Porque Dios ha ordenado que sean rebajados todo monte elevado y los collados eternos, y colmados los valles hasta allanar la tierra, para que Israel camine segura bajo la gloria de Dios.
8Y hasta las selvas y todo árbol aromático harán sombra a Israel, por orden de Dios.
9Porque Dios guiará a Israel con alegría, a la luz de su gloria, escoltándolo con su misericordia y su justicia.