1 Reyes 14
Santa Biblia Martín Nieto ›1En aquel tiempo enfermó Abías, hijo de Jeroboán,
2y Jeroboán dijo a su mujer: "Disfrázate de modo que nadie conozca que eres mi mujer, y vete a Silo. Allí está Ajías, el profeta, el que me anunció que había de ser rey de este pueblo.
3Llévate diez panes, unas tortas y un tarro de miel, y preséntate a él. Él te dirá lo que ha de ser del niño".
4Así lo hizo; fue a Silo, y entró en la casa de Ajías. Ajías no podía ver, pues, por la vejez, tenía los ojos apagados.
5Pero el Señor había dicho a Ajías: "Va a venir la mujer de Jeroboán a consultarte acerca de su hijo, que está enfermo. Le has de decir esto y esto". Ella entró fingiéndose otra.
6Ajías, al oír el ruido de sus pasos cuando atravesaba el umbral, exclamó: "Entra, mujer de Jeroboán. ¿Por qué te haces pasar por otra? Tengo una mala noticia para ti.
7Ve y di a Jeroboán: Esto dice el Señor: Yo te saqué de en medio del pueblo y te constituí jefe de mi pueblo Israel;
8quité el reino a la casa de David para dártelo a ti; pero tú no has sido como mi siervo David, el cual observó mis preceptos y me siguió de todo corazón, haciendo sólo lo que es recto a mis ojos,
9sino que has obrado peor que todos los predecesores; has ido a fabricarte dioses extranjeros e imágenes fundidas, provocando con ello mi ira, y a mí me has dado la espalda;
10por eso, voy a traer la desventura sobre la casa de Jeroboán: exterminaré de ella a todos los varones, libres o esclavos, y barreré a la casa de Jeroboán como se barre el estiércol, totalmente.
11Al que de la casa de Jeroboán muera en la ciudad lo comerán los perros; al que muera en el campo lo comerán las aves del cielo. Porque así lo ha dicho el Señor.
12En cuanto a ti, levántate y vete a tu casa; al pisar tus pies la ciudad, el niño morirá.
13Todo Israel lo llorará, y le enterrarán; éste será el único de Jeroboán que vaya a parar a una sepultura, porque sólo en él, de la casa de Jeroboán, se ha encontrado algo grato al Señor, Dios de Israel.
14El Señor pondrá sobre Israel un rey que exterminará la casa de Jeroboán a su tiempo. ¿Y qué más?
15El Señor golpeará a Israel como una caña agitada por el agua y arrancará a Israel de esta tierra fértil que dio a sus padres y los dispersará allende el río, porque se hicieron estelas irritando al Señor.
16Entregará a Israel por causa de los pecados de Jeroboán, los que él ha cometido y los que ha hecho cometer a Israel".
17La mujer de Jeroboán se levantó y salió para Tirsá. Cuando entraba por el umbral de la casa, el niño murió.
18Lo enterraron, y todo Israel le lloró, como el Señor había dicho por medio de su siervo Ajías, el profeta.
19El resto de la historia de Jeroboán, las guerras que hizo y cómo reinó, está escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.
20Jeroboán reinó veintidós años. A su muerte le sucedió en el trono su hijo Nadab.
21Roboán, hijo de Salomón, reinó en Judá. Tenía cuarenta y un años cuando subió al trono, y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad elegida por el Señor entre todas las tribus de Israel para morada de su nombre. Su madre se llamaba Naamá, la amonita.
22Judá hizo lo que es malo a los ojos del Señor, y provocaron su enojo con los pecados que cometieron, más que lo hicieron sus padres.
23También ellos se edificaron colinas, estelas y cipos sagrados sobre cualquier colina elevada o bajo cualquier árbol frondoso;
24hasta prostitución sagrada había en el país. Imitaron, pues, todas las infamias de las gentes que el Señor había echado delante de los israelitas.
25El año quinto del reinado de Roboán, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusalén.
26Se apoderó de los tesoros del templo del Señor y del palacio real. Todo se lo llevó, incluso los escudos de oro que había hecho el rey Salomón.
27El rey Roboán hizo en su lugar otros escudos de bronce, que entregó a los jefes de la guardia que custodiaba la entrada del palacio real.
28Siempre que el rey iba al templo del Señor, la guardia los llevaba, y luego los volvía a poner en la sala de guardia.
29El resto de la historia de Roboán y todo lo que hizo está escrito en el libro de los anales de los reyes de Judá.
30Entre Roboán y Jeroboán hubo continua guerra.
31Roboán murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Abías.