1 Macabeos 11
Santa Biblia Martín Nieto ›1Pero el rey de Egipto reunió un ejército incontable como la arena de las playas del mar y muchas naves, pues intentaba apoderarse por engaño del reino de Alejandro y anexionarlo al suyo.
2Llegó a Siria con palabras de paz, y los habitantes de las ciudades le abrieron las puertas y le salieron al encuentro, porque así lo había mandado Alejandro, pues era su suegro.
3Pero en las ciudades donde entraba, Tolomeo dejaba guarniciones.
4Cuando se acercó a Asdod le mostraron el templo de Dagón incendiado, Asdod y sus alrededores destruidos, los cadáveres abandonados y los restos calcinados de todos los que Jonatán había quemado en la guerra, pues habían hecho montones a lo largo del recorrido del rey.
5Contaron al rey todo lo que había hecho Jonatán para que lo odiara, pero el rey callaba.
6Jonatán salió a Jafa a recibir al rey con grande aparato. Se cambiaron saludos y pasaron allí la noche.
7Jonatán acompañó al rey hasta el río Eléutero, y luego se volvió a Jerusalén.
8El rey Tolomeo se apoderó de todas las ciudades hasta Seleucia marítima, y fraguaba malos propósitos contra Alejandro.
9Así, mandó emisarios a Demetrio con este mensaje: "Ven y hagamos un pacto; te daré a mi hija casada con Alejandro, y reinarás en el trono de tu padre.
10Yo me arrepiento de haberle entregado a mi hija, pues ha intentado matarme".
11Lo calumniaba así porque aspiraba a su reino.
12Por eso le quitó la hija y se la dio a Demetrio, separándose de Alejandro, de modo que apareció públicamente su enemistad.
13Tolomeo entró en Antioquía y se ciñó la corona de Asia, juntando en su cabeza dos coronas, la de Egipto y la de Asia.
14Alejandro se encontraba entonces en Cilicia, por haberse sublevado los habitantes de aquella región.
15Alejandro, al saberlo, fue contra Tolomeo para luchar contra él. A su vez, Tolomeo le salió al encuentro con grandes contingentes y lo derrotó.
16Alejandro huyó a Arabia buscando refugio, mientras Tolomeo triunfaba.
17El árabe Zabdiel cortó la cabeza a Alejandro y se la envió a Tolomeo.
18Pero tres días después murió también Tolomeo, y los egipcios que estaban en las plazas fuertes fueron matados por los habitantes.
19Así Demetrio obtuvo el reinado el año 167.
20Por entonces, Jonatán reunió las tropas de Judea para atacar la ciudadela de Jerusalén, emplazando contra ella muchas máquinas de guerra.
21Pero algunos perversos, enemigos de su propia nación, anunciaron al rey el asedio de la ciudadela por parte de Jonatán.
22El rey, al saberlo, se indignó, e informado bien, partió sin tardanza y llegó a Tolemaida, desde donde escribió a Jonatán para que desistiese del asedio y viniese rápidamente a Tolemaida a hablar con él.
23Jonatán recibió el mensaje y mandó continuar el asedio, se rodeó de los ancianos de Israel y de algunos sacerdotes y resolvió aventurarse al peligro.
24Tomó consigo plata, oro, vestidos y otros muchos presentes y se encaminó hacia Tolemaida para hablar con el rey, obteniendo favorable acogida.
25Algunos perversos de su nación lo acusaron;
26pero el rey se portó con él como sus predecesores, colmándolo de honores ante sus enemigos.
27Le confirmó en el sumo sacerdocio y en todos los privilegios anteriores y lo contó entre sus primeros amigos.
28Jonatán pidió al rey exenciones de impuestos para Judea y para los tres distritos de Samaría, prometiéndole a cambio diez mil kilos de plata.
29El rey se avino, y escribió a Jonatán una carta en estos términos:
30"El rey Demetrio a Jonatán, su hermano, y a toda la nación judía, salud.
31Os enviamos una copia de la carta que hemos escrito a nuestro pariente Lástenes acerca de vosotros, para que estéis informados.
32El rey Demetrio a Lástenes, su padre, salud.
33Hemos decidido favorecer a la nación de los judíos, que son nuestros amigos y nos guardan fidelidad.
34Les confirmamos la posesión de los territorios de Judea y de los tres distritos de Aferema, Lida y Ramatáyim. Son desmembrados de Samaría, pasando a Judea, junto con sus dependencias, en favor de todos los que van a ofrecer sacrificios en Jerusalén, y en lugar de los tributos que el rey percibía todos los años, hasta ahora, por los productos de la tierra y por los frutos de los árboles.
35Con relación a los otros derechos que percibíamos sobre los diezmos e impuestos sobre las salinas y coronas que nos pertenecen, desde ahora se los perdonamos todos.
36Ninguno de estos privilegios será revocado jamás.
37Haced de todo esto una copia, que será entregada a Jonatán y colocada en el monte en lugar visible".
38Viendo el rey Demetrio que el país estaba tranquilo y que nadie se le oponía, licenció a sus soldados, mandándolos a sus hogares, excepto las fuerzas extranjeras reclutadas en las islas de los gentiles; pero esto le trajo la hostilidad de los soldados de su padre.
39Entonces Trifón, que había sido partidario de Alejandro, oyendo las murmuraciones del ejército contra Demetrio, se dirigió al árabe Imalcúe, preceptor de Antíoco, hijo de Alejandro,
40presionándole para que le entregase al niño, con el fin de que reinara en el puesto de su padre. Lo puso al corriente de todo lo que había hecho Demetrio y del odio que le tenían sus soldados, y permaneció allí muchos días.
41Entretanto, Jonatán pidió al rey que retirara los acuartelamientos de la ciudadela de Jerusalén y de las fortalezas, pues estaban siempre en guerra contra Israel.
42Demetrio le contestó: "Por ti y por tu pueblo no sólo haré esto, sino que os colmaré de honores en cuanto tenga ocasión propicia.
43De momento harás bien mandándome tropas, porque mis soldados me han abandonado".
44Jonatán le envió a Antioquía tres mil hombres valientes. Cuando se presentaron ante el rey, éste se puso muy contento.
45Pero ciento veinte mil hombres de la ciudad se reunieron con intención de matar al rey.
46Demetrio se refugió en su palacio, mientras los ciudadanos ocupaban las calles de la ciudad y comenzaban el ataque.
47Entonces el rey llamó en su ayuda a los judíos, que acudieron y se dispersaron después por la ciudad, matando aquel día cerca de cien mil.
48Incendiaron la ciudad y la saquearon. Así libertaron al rey.
49Viendo que los judíos dominaban la ciudad, se desalentaron y suplicaron al rey:
50"Extiende tu mano derecha y haz que los judíos desistan de combatir contra nosotros y contra la ciudad".
51Arrojaron las armas e hicieron las paces. Los judíos, cubiertos de gloria ante el rey y todos sus súbditos, se hicieron famosos en todo el reino y volvieron a Jerusalén cargados de botín.
52Cuando Demetrio se sintió seguro en su trono y estuvo el país en calma,
53se olvidó de las promesas hechas, volvió las espaldas a Jonatán y no le reconoció los servicios prestados, sino que comenzó a maltratarlo de mil modos.
54Después de todo esto apareció Trifón con el jovencito Antíoco, que fue coronado rey.
55Las tropas que había licenciado Demetrio se pusieron del lado del rey y lucharon contra Demetrio, el cual tuvo que huir derrotado.
56Trifón capturó los elefantes y ocupó Antioquía.
57El joven Antíoco escribió a Jonatán: "Te confirmo en el sumo sacerdocio, te nombro gobernador de los cuatro distritos y quiero contarte entre los amigos del rey".
58Le envió una vajilla de oro y un servicio de mesa, autorizándolo a beber en copas de oro, a llevar la púrpura y el broche de oro.
59Nombró a su hermano Simón jefe militar en la región que va desde la Escala de Tiro hasta la frontera de Egipto.
60Jonatán se puso a recorrer las ciudades de la región del otro lado del Éufrates. Todo el ejército de Siria se incorporó a él para ayudarle. Cuando llegó a Ascalón, los habitantes de la ciudad salieron a recibirle con todos los honores.
61De allí marchó a Gaza, pero la ciudad le cerró las puertas. La asedió, incendió los alrededores y los saqueó.
62Los de Gaza se rindieron, y Jonatán hizo con ellos un tratado de paz; pero tomó como rehenes a los hijos de los jefes y los mandó a Jerusalén. Él continuó el recorrido por la región, y llegó hasta Damasco.
63Jonatán supo que habían llegado a Quedes de Galilea algunos generales de Demetrio con numerosos soldados para impedirle continuar su empresa.
64Les salió al paso, dejando en Judea a su hermano Simón.
65Simón sitió a Bet Sur y la atacó durante muchos días.
66Los habitantes se rindieron. Simón hizo con ellos un tratado de paz; pero los echó de allí, tomó posesión de la ciudad y dejó una guarnición en ella.
67Entretanto Jonatán, que con su ejército había acampado en las riberas del lago de Genesaret, llegaba muy de mañana a la llanura de Asor.
68El ejército extranjero avanzó contra ellos en la llanura, pero habían dejado hombres en la montaña para tenderles una emboscada. Así, mientras el ejército avanzaba de frente,
69los emboscados salieron de sus escondrijos y se trabó la batalla.
70Los soldados de Jonatán huyeron todos, excepto Matatías, hijo de Absalón, y Judas, hijo de Calfi, capitanes del ejército.
71Jonatán rasgó sus vestiduras, se postró en tierra y oró.
72Se volvió luego contra los enemigos, los atacó y los puso en fuga.
73Los que habían huido, al ver esto, se volvieron a él, y con él persiguieron al enemigo hasta su campamento de Quedes, donde acamparon.
74Aquel día murieron tres mil extranjeros. Jonatán volvió a Jerusalén.