1 Crónicas 5
Santa Biblia Martín Nieto ›1Hijos de Rubén, primogénito de Israel. (Rubén era, en efecto, el primogénito; pero cuando profanó el lecho de su padre pasó el derecho de la primogenitura a los hijos de José, hijo de Israel, y perdió la primogenitura.
2Judá fue más poderoso que sus hermanos y de él salió un jefe, pero la primogenitura fue de José).
3Hijos de Rubén, primogénito de Israel: Henoc, Falú, Jesrón y Carmí.
4Hijos de Joel: Semayas, Gog, Simeí,
5Micá, Reayas, Baal
6y Beerá, que fue llevado cautivo por Teglat-Falasar, rey de Asiria; era príncipe de los rubenitas.
7Sus hermanos, por clanes y genealogías: el primero Yeiel, Zacarías,
8Belá, hijo de Azaz, hijo de Sema, hijo de Joel. Rubén fue quien se estableció en Aroer, extendiéndose hasta Nebo y Baal Meón.
9Por el oriente llegó hasta la entrada del desierto, que se extiende hasta el Éufrates, pues tenía muchos ganados en la tierra de Galaad.
10En tiempo de Saúl hicieron la guerra a los agareos, los derrotaron y se establecieron en sus tiendas en toda la zona oriental de Galaad.
11Frente a ellos, los hijos de Gad habitaban la tierra de Basán hasta Salcá.
12Joel fue el primero; Safán, el segundo; luego Yanai y Safat, en Basán.
13Sus hermanos, por familias patriarcales: Miguel, Mesulán, Seba, Yoray, Yacán, Zía y Eber: siete.
14Hijos de Abijail: Ben Jurí, Ben Zaróaj, Ben Galaad, Ben Miguel, Ben Jesisay, Ben Yajdó, Ben Buz.
15Ají, hijo de Abdiel, hijo de Guni, era el jefe de la familia patriarcal.
16Vivían en Galaad, en Basán y regiones adyacentes y en los pastizales del Sarón hasta sus últimos confines.
17Todos éstos fueron catalogados en genealogías en tiempo de Jotán, rey de Judá, y de Jeroboán, rey de Israel.
18Los hijos de Rubén, los de Gad y la media tribu de Manasés, hombres guerreros, portadores del escudo y de la espada, diestros en el manejo del arco y hábiles en el arte de la guerra, en número de 44.760, aptos para las armas,
19hicieron la guerra a los agareos, a Yetur, a Nafís y a Nodab.
20Dios vino en su ayuda contra aquéllos, y los agareos y todos sus aliados cayeron en sus manos, pues en medio del combate invocaron el nombre de Dios, que escuchó su clamor por haber puesto en él su confianza.
21Se adueñaron de sus ganados: 50.000 camellos, 250.000 ovejas, 2.000 asnos y 100.000 personas;
22como Dios había dirigido el combate, la mayor parte habían muerto en él. Se instalaron en sus territorios hasta que fueron llevados al destierro.
23Los hijos de la media tribu de Manasés se establecieron en la región que se extiende entre Basán y Baal Hermón, el Sanir y el monte de Hermón. Eran numerosos.
24Éstos son los jefes de sus casas patriarcales: Efer, Yiseí, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Yajdiel. Eran hombres valerosos, gente famosa, jefes de sus casas patriarcales.
25Pero fueron infieles al Dios de sus padres y adoraron a los dioses de las gentes del país que Dios había destruido ante ellos.
26El Dios de Israel incitó contra ellos a Pul, rey de Asiria (es decir, a Teglat-Falasar), el cual desterró a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés: los deportó a Jalaj, Jabor, Jará y el río Gozán, donde viven hasta el día de hoy.