Proverbios 24
Biblia Reina Valera (1989) e ›1— 19 —No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos;
2porque su corazón trama violencia, y sus labios hablan iniquidad.
3— 20 —Con sabiduría se edifica la casa y con prudencia se afirma.
4Con conocimiento se llenan los cuartos de todo bien preciado y agradable.
5— 21 —Más vale el sabio que el fuerte; a y el hombre de conocimiento, que el de vigor.
6Porque con estrategia harás la guerra, y en los muchos consejeros está la victoria.
7— 22 —Muy alta está la sabiduría para el insensato; en la puerta de la ciudad no abrirá su boca.
8— 23 —Al que planea hacer el mal le llamarán hombre de malas intenciones.
9La intención del insensato b es pecado, y el burlador es abominación a los hombres.
10— 24 —Si desmayas en el día de la dificultad, también tu fuerza se reducirá.
11— 25 —Libra a los que son llevados a la muerte; no dejes de librar a los que van tambaleando a la matanza.
12Si dices: "En verdad, no lo supimos", ¿no lo entenderá el que examina los corazones? El que vigila tu alma, él lo sabrá y recompensará al hombre según sus obras.
13— 26 —Come, hijo mío, de la miel, porque es buena; y del panal, que es dulce a tu paladar.
14Así aprópiate de la sabiduría para tu alma. Si la hallas, habrá un porvenir, y tu esperanza no será frustrada.
15— 27 —Oh impío, no aceches la morada del justo, ni destruyas su lugar de reposo;
16porque siete veces cae el justo y se vuelve a levantar, pero los impíos tropezarán en el mal.
17— 28 — No te alegres cuando caiga tu enemigo; y cuando tropiece, no se regocije tu corazón,
18no sea que lo vea Jehovah, y le desagrade, y aparte de él su enojo.
19— 29 —No te enfurezcas a causa de los malhechores, ni tengas envidia de los impíos;
20porque no habrá un buen porvenir para el malo, y la lámpara de los impíos será apagada.
21— 30 —Hijo mío, teme a Jehovah y al rey, y no te asocies con los inestables.
22Porque su calamidad surgirá de repente, y el castigo que procede de ambos, ¡quién lo puede saber!
23También los siguientes dichos pertenecen a los sabios: No es bueno hacer distinción de personas en el juicio.
24Al que dice al impío: "Eres justo", los pueblos lo maldecirán; las naciones lo detestarán.
25Pero los que lo reprenden serán apreciados, y sobre ellos vendrá la bendición del bien.
26Besados serán los labios del que responde palabras correctas.
27Ordena tus labores afuera; ocúpate en ellas en el campo. Y después edifícate una casa.
28No testifiques sin causa contra tu prójimo, ni le engañes con tus labios.
29No digas: "Como me hizo, así le haré a él; recompensaré al hombre según su acción."
30Pasé junto al campo de un hombre perezoso y junto a la viña de un hombre falto de entendimiento.
31Y he aquí que por todos lados habían crecido ortigas; los cardos habían cubierto el área, y su cerco de piedra estaba destruido.
32Yo observé esto y lo medité en mi corazón; lo vi y saqué esta enseñanza:
33Un poco de dormir, un poco de dormitar y un poco de cruzar las manos para reposar.
34Así vendrá tu pobreza como un vagabundo, c y tu escasez como un hombre armado.