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Daniel 5

Biblia Reina Valera (1989) e

1El rey Belsasar hizo un gran banquete para mil de sus nobles, y estaba bebiendo vino en presencia de los mil.

2Belsasar, bajo el efecto del vino, mandó que trajesen los utensilios de oro y de plata que su padre a Nabucodonosor había tomado del templo de Jerusalén, b para que bebiesen de ellos el rey, sus nobles, sus mujeres y sus concubinas.

3Entonces fueron traídos los utensilios de oro que habían tomado del santuario de la casa de Dios que estaba en Jerusalén; y bebieron de ellos el rey, sus nobles, sus mujeres y sus concubinas.

4Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro, de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.

5En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, y escribían delante del candelabro, sobre el yeso de la pared del palacio real. Y el rey veía la mano que escribía.

6Entonces el rey se puso pálido, c y sus pensamientos le turbaron. Se desencajaron las articulaciones de sus caderas, y sus rodillas se chocaban la una contra la otra.

7El rey gritó con gran voz que trajesen a los encantadores, a los caldeos d y a los adivinos. El rey habló a los sabios de Babilonia y dijo: —Cualquier hombre que lea esta escritura y me declare su interpretación será vestido de púrpura, tendrá un collar de oro en su cuello y gobernará como el tercero e en el reino.

8Acudieron todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la escritura ni dar a conocer al rey su interpretación.

9Entonces el rey Belsasar se turbó muchísimo y se puso pálido. f Sus nobles estaban desconcertados.

10Debido a las palabras del rey y de sus nobles, entró la reina a la sala del banquete. Y la reina habló y dijo: —¡Oh rey, para siempre vivas! No te turben tus pensamientos ni te pongas pálido. g

11En tu reino hay un hombre en quien mora el espíritu de los dioses santos. h En los días de tu padre, i se halló en él luz, entendimiento y sabiduría, como la sabiduría de los mismos dioses. A él, tu padre, j el rey Nabucodonosor, constituyó como jefe de los magos, k los encantadores, los caldeos l y los adivinos; m

12por cuanto fueron hallados en él, es decir, en este Daniel, excelencia de espíritu, conocimiento, entendimiento, interpretación de sueños, revelación de enigmas y solución de problemas. El rey le puso por nombre Beltesasar. ¡Que Daniel sea llamado, y él declarará la interpretación!

13Entonces Daniel fue llevado a la presencia del rey, y el rey dijo a Daniel: —¿Eres tú aquel Daniel, uno de los cautivos n de Judá, que el rey mi padre o trajo de Judá?

14He oído de ti, que el espíritu de los dioses santos p está en ti, y que en ti se ha hallado luz, entendimiento y mayor sabiduría.

15Ahora han sido traídos a mi presencia los sabios y los encantadores, para que leyeran esta escritura y me dieran a conocer su interpretación; pero no han podido declarar la interpretación del asunto.

16Yo, pues, he oído de ti, que puedes interpretar sueños y resolver problemas. Si ahora puedes leer esta escritura y me das a conocer su interpretación, serás vestido de púrpura, tendrás un collar de oro en tu cuello y gobernarás como tercero q en el reino.

17Entonces Daniel respondió delante del rey y dijo: —Tus regalos sean para ti, y tus presentes dalos a otro. Sin embargo, yo leeré la escritura al rey y daré a conocer su interpretación.

18El Dios Altísimo, oh rey, dio a tu padre r Nabucodonosor la realeza, la grandeza, la majestad y el esplendor.

19Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. Mataba al que quería y concedía la vida al que quería. Engrandecía al que quería, y al que quería humillaba.

20Pero cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció con arrogancia, fue depuesto de su trono real, y su majestad le fue quitada.

21Fue echado de entre los hijos del hombre. Su corazón s fue hecho semejante al de los animales, y con los asnos monteses estaba su morada. Le daban de comer hierba, como a los bueyes, y su cuerpo era mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo es Señor del reino de los hombres y que levanta sobre él a quien quiere.

22»Pero tú, su hijo t Belsasar, a pesar de que sabías todo esto, no has humillado tu corazón.

23Más bien, te has levantado contra el Señor de los cielos y has hecho traer a tu presencia los utensilios de su templo. En ellos habéis bebido vino tú, tus nobles, tus mujeres y tus concubinas. Además de esto, has alabado a los dioses de plata, de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que no ven, ni oyen ni entienden. Pero no has honrado al Dios en cuya mano está tu vida, y a quien pertenecen todos tus caminos.

24Entonces de su presencia fue enviada la mano que grabó esta escritura.

25»La escritura que grabó dice: MENE, MENE TEQUEL U u PARSIN.

26Y ésta es la interpretación del asunto: MENE: v Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin.

27TEQUEL: w Pesado has sido en balanza y has sido hallado falto.

28PARSIN: x Tu reino ha sido dividido, y será dado a los medos y a los persas.

29Entonces, por mandato de Belsasar, vistieron a Daniel de púrpura y en su cuello fue puesto un collar de oro. Y proclamaron que él era el tercer y señor en el reino.

30Aquella misma noche fue muerto Belsasar, rey de los caldeos.

31z Y Darío el medo tomó el reino siendo de 62 años.

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