Zacarías 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1El Señor Todopoderoso envió este mensaje:
2Así dice el Señor Todopoderoso: Siento celos de Sión, celos terribles, siento de ella unos celos que me arrebatan.
3Así dice el Señor Todopoderoso: Volveré a Sión, habitaré en medio de Jerusalén; Jerusalén se llamará Villafiel, el monte del Señor Todopoderoso, Monte Santo.
4Así dice el Señor Todopoderoso: Otra vez se sentarán ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, y habrá hombres tan ancianos que se apoyarán en cachavas;
5las calles de la ciudad se llenarán de chiquillos y chiquillas que jugarán en la calle.
6Así dice el Señor Todopoderoso: Si entonces el resto de este pueblo juzga algo imposible, ¿tendré que juzgarlo yo también imposible?
7Así dice el Señor Todopoderoso: Yo salvaré a mi pueblo y lo traeré de los países de levante y poniente, para que habite en Jerusalén.
8Ellos serán mi pueblo, yo seré su Dios auténtico y legítimo.
9Así dice el Señor Todopoderoso: Cobrad ánimos los que entonces escuchasteis estas palabras, pronunciadas por los profetas, el día en que se echaron los cimientos para la construcción del templo del Señor Todopoderoso.
10Antes no se asalariaban hombres ni animales, no había seguridad de movimientos, debido a las rivalidades. Yo enfrentaba unos contra otros.
11Ahora no trataré al resto del pueblo como en tiempos pasados oráculo del Señor Todopoderoso.
12Sembrarán tranquilos, la cepa dará su fruto, la tierra dará su cosecha, el cielo dará su rocío; todo se lo lego al resto de este pueblo.
13Como fuisteis maldecidos por los paganos, Judá e Israel, así os salvaré y seréis bendecidos. No temáis, cobrad ánimos.
14Así dice el Señor Todopoderoso: Como planeaba desgracias contra vosotros, cuando me irritaban vuestros padres, y no me arrepentía dice el Señor Todopoderoso,
15así cambiaré entonces mis planes para hacer bien a Jerusalén y a Judá. No temáis.
16Esto es lo que tenéis que hacer: decir la verdad al prójimo, juzgar con integridad en los tribunales;
17no tramar males unos contra otros, no aficionaros al perjurio, que yo detesto todo eso oráculo del Señor.
18El Señor Todopoderoso me dirigió la palabra:
19Así dice el Señor Todopoderoso: El ayuno de los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo se cambiará para Judá en gozo, alegría y festividad. Amad la sinceridad y la concordia.
20Así dice el Señor Todopoderoso: Todavía vendrán pueblos y vecinos de ciudades populosas;
21los de una ciudad irán a los de otra y les dirán: Vamos a aplacar al Señor. Yo voy contigo a visitar al Señor Todopoderoso.
22Así vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a visitar al Señor Todopoderoso en Jerusalén y a aplacar al Señor.
23Así dice el Señor Todopoderoso: En aquellos días diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto y le dirán: Vamos con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros.