Zacarías 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1En el año segundo de Darío, el mes octavo, el Señor dirigió la palabra al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Idó:
2-El Señor estaba muy irritado con vuestros antepasados.
3Ahora diles: Así dice el Señor Todopoderoso: Volved a mí oráculo del Señor Todopoderoso, y yo volveré a vosotros dice el Señor Todopoderoso.
4No seáis como vuestros antepasados, a quienes predicaban los más antiguos profetas: Así dice el Señor Todopoderoso: Convertíos de vuestra mala conducta y de vuestras malas acciones; y no me escucharon ni me hicieron caso oráculo del Señor Todopoderoso.
5Vuestros antepasados ¿dónde están?, vuestros profetas ¿viven para siempre?
6En cambio, mis palabras y decretos, que encomendé a mis siervos los profetas, ¿no alcanzaron a vuestros antepasados? Entonces se convirtieron diciendo: Como el Señor había dispuesto tratarnos por nuestra conducta y nuestras acciones, así nos ha tratado.
7El veinticuatro del mes undécimo del segundo año del reinado de Darío, el Señor dirigió la palabra a Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Idó:
8En una visión nocturna se me apareció un jinete sobre un caballo alazán, parado en un hondón entre los mirtos; detrás de él había caballos alazanes, overos y blancos.
9Pregunté: ¿Quiénes son, señor? Me contestó el ángel que hablaba conmigo: Te voy a enseñar quiénes son.
10Y el que estaba entre los mirtos me dijo: A éstos los ha despachado el Señor para que recorran la tierra.
11Ellos informaron al ángel del Señor, que estaba entre los mirtos: Hemos recorrido la tierra y la hemos encontrado en paz y tranquila.
12Entonces el ángel del Señor dijo: Señor Todopoderoso, ¿cuándo te vas a compadecer de Jerusalén y de los pueblos de Judá? Ya hace setenta años que estás airado con ellos.
13El Señor contestó al ángel que hablaba conmigo palabras buenas, frases de consuelo.
14Y el ángel que me hablaba me ordenó proclamar: Así dice el Señor Todopoderoso: Siento celos de Jerusalén, celos grandes de Sión,
15y siento gran cólera contra las naciones confiadas que se aprovechan de mi breve cólera para colaborar al mal.
16Por eso, así dice el Señor: Me vuelvo a Jerusalén con compasión, mi templo será reedificado oráculo del Señor Todopoderoso y aplicarán la plomada a Jerusalén.
17Sigue proclamando: Así dice el Señor Todopoderoso: Otra vez rebosarán las ciudades de bienes, el Señor consolará otra vez a Sión, Jerusalén será su elegida.