Biblia
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Santiago 5

Biblia del Peregrino (1993)

1Y ahora os toca a los ricos: llorad y gemid por las penas que se os avecinan.

2Vuestra riqueza está podrida, vuestros vestidos apolillados,

3vuestra plata y oro corroídos; su herrumbre atestigua contra vosotros, consumirá vuestra carne como fuego. Atesorasteis para el fin del mundo.

4El jornal de los obreros, que no pagasteis a los que segaron vuestros campos, alza el grito; el clamor de los segadores ha llegado a los oídos del Señor Todopoderoso.

5Habéis vivido en la tierra con lujo refinado; habéis cebado vuestros cuerpos para el día de la matanza.

6Oprimisteis y matasteis al inocente sin que él os resista.

7Hermanos, tened paciencia hasta que vuelva el Señor. Fijaos en el labrador: cómo aguarda con paciencia hasta recibir la lluvia temprana y tardía, con la esperanza del fruto valioso de la tierra.

8Tened vosotros paciencia, fortaleced el ánimo, que la llegada del Señor está próxima.

9Hermanos, no os quejéis unos de otros, y no seréis juzgados: mirad que el Juez está a la puerta.

10Como ejemplo de penalidades llevadas con paciencia tomad a los profetas que hablaron en nombre del Señor.

11Mirad, declaramos dichosos a los que aguantaron. Habéis oído contar cómo aguantó Job y conocéis el desenlace que el Señor le deparó; porque el Señor es compasivo y piadoso.

12Ante todo, hermanos, no juréis: ni por el cielo ni por la tierra ni de otro modo. Vuestro sí sea un sí, vuestro no sea un no, y así no os someterán a juicio.

13¿Que uno de vosotros sufre? Ore. ¿Que está contento? Cante.

14¿Que uno de vosotros cae enfermo? Llame a los ancianos de la comunidad para que recen por él y lo unjan con aceite invocando el nombre del Señor.

15La oración hecha con fe sanará al enfermo y el Señor lo hará levantarse; y si ha cometido pecados, se le perdonarán.

16Confesad unos a otros los pecados, rezad unos por otros, y os sanaréis. Mucho puede la oración solícita del justo.

17Elías era hombre frágil como nosotros; pero rezó pidiendo que no lloviese, y no llovió en la tierra tres años y seis meses.

18Rezó de nuevo, y el cielo soltó la lluvia y la tierra dio sus frutos.

19Hermanos míos, si uno de vosotros se aparta de la verdad y otro lo endereza,

20el que convierte al pecador del mal camino salvará su vida de la muerte y cubrirá una multitud de pecados.

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