Salmos 68
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al director de coro. De David. Salmo. Canto.
2Se levanta Dios, se dispersan sus enemigos, huyen sus rivales.
3Como se disipa el humo, se disipan, como se derrite la cera ante el fuego, perecen los malvados ante Dios.
4Los honrados se alegran, se alborozan ante Dios, lo festejan con alegría.
5Cantad a Dios, tañed en su honor, apisonad un camino al que cabalga en la estepa; en nombre del Señor regocijaos ante él.
6Padre de huérfanos, protector de viudas es Dios en su santa morada.
7Dios da un hogar a los que están solos, saca de la prisión a los cautivos; solos los rebeldes se quedan en el yermo.
8Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo, cuando avanzabas por el páramo,
9la tierra tembló, el cielo destiló, ante el Dios del Sinaí, ante Dios, el Dios de Israel.
10Una lluvia generosa derramaste, Dios, tú aliviaste tu heredad extenuada.
11Tu rebaño habitó en ella, la que bondadosamente, Dios, habías preparado para el desgraciado.
12Mi Señor da el parte de guerra y una multitud pregona la noticia:
13«Reyes, ejércitos van huyendo, van huyendo». Finca y casa se reparten como botín,
14¿y os quedáis tumbados en los apriscos?; alas de paloma recubiertas de plata con las plumas irisadas de oro.
15Cuando el Omnipotente desbarataba reyes, nevaba en HarSalmôn
16Montaña divina es la montaña de Basán, montaña escarpada es la montaña de Basán.
17¿Por qué tenéis envidia, montañas escarpadas del monte que ha escogido Dios para habitar? En él habitará el Señor por siempre.
18Los carros de Dios son miles y miles, millares los arqueros. El Señor marcha del Sinaí al santuario.
19Subiste a la cumbre llevando cautivos, recibiste como tributo hombres, incluso rebeldes; y te instalaste, Señor Dios.
20Bendito el Señor cada día: Dios carga con nuestra salvación.
21Dios es para nosotros el Dios Salvador, al Señor mío toca librar de la muerte.
22Dios machaca la cabeza del enemigo, el cuero cabelludo del que incurre en culpa.
23Dice el Señor: los traeré de Basán, los traeré desde el fondo del mar,
24para que bañes los pies en sangre y las lenguas de los perros se ceben en el enemigo.
25Aparece tu cortejo, Dios, el cortejo de mi Dios y mi Rey al santuario.
26Al frente marchan los cantores, detrás los tañedores entre muchachas tocando panderos.
27En la asamblea bendecid a Dios, al Señor en la congregación de Israel.
28Allí los va guiando Benjamín el más pequeño, los príncipes de Judá en tropeles, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.
29Manda, Dios, según tu autoridad, confirma, Dios, lo que has hecho por nosotros
30desde tu templo de Jerusalén. Reyes te traerán tributo.
31Reprime a la Fiera del Cañaveral, a la banda de los Toros, a los Novillos de los pueblos: que se te postren con lingotes de plata. Desbarata a los pueblos belicosos.
32Lleguen los magnates de Egipto, Nubia extienda las manos a Dios.
33Reinos del mundo, cantad a Dios, tañed para nuestro Señor,
34que cabalga por los cielos de los cielos antiquísimos; que hace tronar su voz potente.
35Reconoced el poder de Dios. Sobre Israel su majestad, sobre las nubes su autoridad.
36Formidable es Dios en su santuario. El Dios de Israel da fuerza y poder a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!