Salmos 64
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al director de coro. Salmo de David.
2Escucha, Dios, mi voz que se queja, protege mi vida del terrible enemigo;
3escóndeme de la conjura de los perversos, del tumulto de los malhechores,
4que afilan la lengua como un puñal y asestan las flechas, palabras hirientes,
5para disparar a escondidas contra el inocente: por sorpresa le disparan, sin temor.
6Aseguran el delito, proponen esconder trampas, y dicen: ¿Quién lo verá?
7Traman crímenes, ocultan la trama tramada; se corrompe por dentro su mente recóndita.
8Y Dios les dispara una flecha: de pronto ya están malheridos.
9Los ha hecho tropezar su lengua.Los que asisten sacuden la cabeza
10y todo el mundo se atemoriza; publican la acción de Dios y meditan su intervención.
11El honrado festeja al Señor, se refugia en él, y se glorían los corazones sinceros.