Salmos 46
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al director de coro. De los hijos de Coré. En octavas. Canto.
2Dios es para nosotros refugio y fortaleza, auxilio en los asedios, del todo disponible.
3Por eso no tememos aunque se trastorne la tierra y los montes vacilen en alta mar.
4Que hiervan y bramen sus aguas, que sacudan los montes con su oleaje.(El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob).
5Un río con sus acequias alegra la ciudad de Dios: santuario de la morada del Altísimo.
6Con Dios en medio de ella, no vacila: al despuntar la aurora la auxilia Dios.
7Pueblos retumban, reyes se agitan; él lanza su trueno, se tambalea la tierra.
8El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
9Venid a ver las obras del Señor, los espantos que provoca en la tierra:
10Pone fin a las guerras hasta el confín del orbe: rompe los arcos, quiebra las lanzas, prende fuego a los carros.
11Rendíos y reconoced que soy Dios, excelso sobre los pueblos, excelso sobre la tierra.
12El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro auxilio es el Dios de Jacob.