Salmos 26
Biblia del Peregrino (1993) ›1De David. Júzgame, Señor, que procedo honradamente, confiado en el Señor no flaqueo.
2Escrútame, Señor, ponme a prueba, aquilata mis entrañas y mi corazón;
3porque tengo ante los ojos tu lealtad y procedo según tu fidelidad.
4No me siento con gente falsa, con los clandestinos no voy;
5detesto la banda de malhechores, con los malvados no me siento.
6Me lavo purificándome las palmas y doy vueltas en torno a tu altar,
7haciendo oír mi acción de gracias y contando tus maravillas.
8Señor, yo amo la casa donde moras, el lugar donde reside tu Gloria.
9No me quites el alma con los pecadores ni con los sanguinarios la vida;
10que en su izquierda llevan infamias y llenan su derecha de sobornos.
11Yo en cambio procedo honradamente: sálvame, ten piedad de mí;
12mi pie se mantiene en el camino recto, en la asamblea bendeciré al Señor.