Salmos 142
Biblia del Peregrino (1993) ›1Maskil de David. Oración cuando estaba en la cueva.
2A voces grito al Señor, a voces pidiendo gracia al Señor.
3Derramo en su presencia mis afanes, expongo en su presencia mi angustia,
4mientras desfallece mi aliento. Pero tú conoces mis senderos y que en el camino por donde avanzo me han escondido una trampa.
5Mira a la derecha y verás que nadie me reconoce. No tengo adonde huir, nadie se ocupa de mí.
6A ti grito, Señor, te digo: Tú eres mi refugio, mi lote en la tierra de los vivos.
7Atiende a mis clamores, que estoy agotado; líbrame de mis perseguidores, que son más fuertes que yo.
8Saca mi vida de la cárcel para que dé gracias a tu nombre. Me rodearán los honrados cuando me otorgues tu favor.