Salmos 130
Biblia del Peregrino (1993) ›1Canto de peregrinación. Desde lo hondo te grito, Señor, dueño mío, escucha mi voz.
2Estén tus oídos atentos a mi petición de gracia.
3Si llevas cuenta, Señor, de los delitos, dueño mío, ¿quién resistirá?
4Pero el perdón es cosa tuya y así te haces respetar.
5Aguardo al Señor, lo aguarda mi alma, esperando su palabra;
6mi alma a mi dueño, más que el centinela a la aurora.
7Espera Israel en el Señor, como el centinela a la aurora, que la misericordia es cosa del Señor y es generoso redimiendo.
8El redimirá a Israel de todos sus delitos.