Salmos 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1Dichoso el hombre que no camina aconsejado por malvados y en el camino de pecadores no se detiene y en la sesión de los cínicos no toma asiento;
2sino que su tarea es la ley del Señor y medita su ley día y noche.
3Será como un árbol plantado junto a acequias, que da fruto en su sazón y su follaje no se marchita. Cuanto hace prospera.
4No así los malvados serán como tamo que arrebata el viento.
5Por eso los malvados en el juicio no estarán en pie ni los pecadores en la asamblea de los justos.
6Porque el Señor se ocupa del camino de los justos, pero el camino de los malvados se extravía.