Sabiduría 3
Biblia del Peregrino (1993) ›1La vida de los justos está en manos de Dios y no los tocará el tormento.
2La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia,
3y su partida de entre nosotros, como destrucción, pero ellos están en paz.
4La gente pensaba que cumplían una pena, pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad;
5sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él;
6los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto;
7a la hora del juicio brillarán como chispas que prenden por un cañaveral;
8gobernarán naciones, someterán pueblos, y el Señor reinará sobre ellos eternamente.
9Los que confían en él comprenderán la verdad, los fieles a su amor seguirán a su lado; porque gracia y amor son para sus elegidos.
10Los impíos serán castigados por sus razonamientos: menospreciaron al justo y se apartaron del Señor;
11desdichado el que desprecia la sabiduría y la instrucción: vana es su esperanza, baldíos sus afanes e inútiles sus obras;
12necias son sus mujeres, depravados sus hijos y maldita su posteridad.
13Dichosa la estéril irreprochable que desconoce la unión pecaminosa: alcanzará su fruto el día del juicio;
14y el eunuco que no cometió delitos con sus manos ni tuvo malos deseos contra el Señor, por su fidelidad recibirá favores extraordinarios y un lote codiciable en el templo del Señor.
15Pues quien se afana por el bien obtiene frutos espléndidos; la prudencia es tronco inconmovible.
16Los hijos de los adúlteros no llegarán a la madurez y la prole ilegítima desaparecerá.
17Si llegan a viejos, nadie les hace caso, al fin tendrán una vejez ignominiosa;
18si fallecen antes, no tendrán esperanza ni quien los consuele el día del juicio;
19el final de la gente perversa es cruel.