Rut 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1Noemí tenía, por parte de su marido, un pariente de muy buena posición llamado Booz, de la familia de Elimélec.
2Rut, la moabita, dijo a Noemí: Déjame ir a recoger espigas al campo, donde un segador me permita ir detrás de él. Noemí le respondió: Ve, hija.
3Se marchó y fue a recoger espigas en el campo, siguiendo a los segadores. Fue a parar a una de las tierras de Booz, de la familia de Elimélec,
4y en aquel momento llegaba él de Belén y saludó a los segadores: ¡Paz de Dios! Respondieron: ¡Dios te bendiga!
5Luego preguntó al mayoral: ¿De quién es esa chica?
6El capataz respondió: Es una chica moabita, la que vino con Noemí de la campiña de Moab.
7Me dijo que la dejase ir detrás de los segadores recogiendo espigas hasta juntar unas gavillas; desde que llegó por la mañana ha estado de pie todo el tiempo, y ahora está aquí descansando un poco.
8Entonces Booz dijo a Rut: Escucha, hija. No vayas a recoger espigas a otra parte, no te vayas de aquí ni te alejes de mis siervas.
9Fíjate en qué tierra siegan los hombres y sigue a las espigadoras. Dejo dicho a mis criados que no te molesten. Cuando tengas sed, vete donde los botijos y bebe de lo que saquen los criados.
10Rut se echó, se postró ante él por tierra y le dijo: Yo soy una forastera, ¿por qué te he caído en gracia y te has interesado por mí?
11Booz respondió: Me han contado todo lo que hiciste por tu suegra después de que murió tu marido: que dejaste a tus padres y tu pueblo natal y has venido a vivir con gente desconocida.
12El Señor te pague esta buena acción. El Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces.
13Ella dijo: Ojalá sepa yo agradarte, señor; me has tranquilizado y has llegado al corazón de tu sierva, aunque no soy ni una criada tuya.
14Cuando llegó la hora de comer, Booz le dijo: Acércate, come de este pan y moja la rebanada en la salsa. Ella se sentó junto a los segadores, y él le ofreció grano tostado. Rut comió hasta quedar satisfecha, y todavía le sobró.
15Después se levantó a seguir recogiendo espigas, y Booz ordenó a los criados:
16Aunque espigue entre las gavillas, no la riñáis, y hasta podéis tirar algunas espigas del manojo y las dejáis; y no la reprendáis cuando las recoja.
17Rut estuvo espigando en aquel campo hasta la tarde; después vareó lo que había espigado y sacó media fanega de cebada.
18Se la cargó y marchó al pueblo. Enseñó a su suegra lo que había recogido. También sacó la comida que le había sobrado y se la dio.
19Su suegra le preguntó: ¿Dónde has espigado hoy y con quién has trabajado? ¡Bendito el que se ha interesado por ti! Rut le contó: El hombre con el que he trabajado hoy se llama Booz.
20Noemí dijo a su nuera: Que el Señor le bendiga; el Señor, que no deja de apiadarse de vivos y muertos. Y añadió: Ese hombre es pariente nuestro, uno de los que tienen que responder por nosotras.
21Entonces Rut, la moabita siguió diciendo: También me dijo que no me apartase de sus criados hasta que no le acaben toda la siega.
22Y Noemí le dijo: Hija, más vale que salgas con sus criadas, y así no te molestarán en otra parte.
23De este modo, Rut siguió con las criadas de Booz, espigando hasta acabar la siega de la cebada y del trigo. Vivía con su suegra.