Nehemías 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1Autobiografía de Nehemías, hijo de Jacalías: El mes de diciembre del año veinte me encontraba yo en la fortaleza de Susa
2cuando llegó mi hermano Jananí con unos hombres de Judá. Les pregunté por los judíos que se habían librado del destierro y por Jerusalén.
3Me respondieron: Los que se libraron del destierro están en la provincia pasando grandes privaciones y humillaciones. La muralla de Jerusalén está en ruinas y sus puertas consumidas por el fuego.
4Al oír estas noticias lloré e hice duelo durante unos días, ayunando y orando al Dios del cielo
5con estas palabras: Señor, Dios del cielo, Dios grande y terrible, fiel a la alianza y misericordioso con los que te aman y guardan tus preceptos:
6ten los ojos abiertos y los oídos atentos a la oración de tu siervo, la oración que día y noche te dirijo por tus siervos, los israelitas, confesando los pecados que los israelitas hemos cometido contra ti, tanto yo como la casa de mi padre.
7Nos hemos portado muy mal contigo, no hemos observado los preceptos, mandatos y decretos que ordenaste a tu siervo Moisés.
8Pero acuérdate de lo que dijiste a tu siervo Moisés: Si sois infieles os dispersaré entre los pueblos;
9pero si volvéis a mí y ponéis en práctica mis preceptos, aunque vuestros desterrados se encuentren en los confines del mundo, allá iré a reunirlos y los llevaré al lugar que elegí para morada de mi nombre.
10Son tus siervos y tu pueblo, los que rescataste con tu gran poder y fuerte mano.
11Señor, mantén tus oídos atentos a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervos que están deseosos de respetarte. Haz que tu siervo acierte y logre conmover a ese hombre. Yo era entonces copero del rey.