Nahúm 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1Mirad sobre los montes los pies del heraldo que pregona la paz; Festeja tu fiesta, Judá, cumple tus votos, que el Criminal no volverá a atravesarte porque ha sido aniquilado;
2Que te asaltan los arietes y se estrecha el cerco: vigila los accesos, apréstate y redobla tus fuerzas.
3porque el Señor restaura la gloria de Jacob, la gloria de Israel, a quien habían asaltado salteadores, destruyendo sus sarmientos.
4El escudo de la tropa está rojo y los soldados visten de púrpura, es un ascua el revestimiento de los carros en formación.
5Los jinetes vertiginosos, los carros enloquecidos se lanzan por calles y callejas revolviéndose como teas o relámpagos.
6Pasa revista a sus capitanes que tropiezan en sus recorridos, se apresuran hacia las murallas y se asegura la barrera.
7Se abren las esclusas de los ríos y el palacio se derrumba;
8hacen formar y salir a los cautivos, conducen a las esclavas, que se golpean el pecho gimiendo como palomas.
9Nínive es una alberca cuyas aguas se escapan: ¡Deteneos, deteneos!, pero nadie se vuelve.
10Saquead la plata, saquead el oro, el ajuar es inacabable, qué abundancia de toda clase de ajuares preciosos.
11¡Destrucción, desolación, devastación! El temple se funde, vacilan las rodillas, se doblan los ijares, el rostro pierde el color.
12¿Dónde está el cubil de leones, el pastizal de los cachorros; adonde iban sin asustarse el león con la leona y sus crías?
13El león que hacía presas para sus cachorros y despedazaba para sus leonas, su cueva se llenaba de víctimas, su guarida de despojos.
14¡Aquí estoy yo contra ti! oráculo del Señor Todopoderoso. Arderán humeando tus carros y la espada devorará tus cachorros, extirparé de la tierra tus presas y no volverá a sonar la voz de tus pregoneros.