Malaquías 3
Biblia del Peregrino (1993) ›1Mirad, yo envío mi mensajero a preparar el camino. De pronto entrará en el santuario el Señor que buscáis; el mensajero de la alianza que deseáis, miradlo entrar dice el Señor Todopoderoso.
2¿Quién resistirá cuando él llegue? ¿Quién quedará en pie cuando aparezca? Será fuego de fundidor, lejía de lavandero:
3se sentará como fundidor a refinar la plata, refinará y purificará como plata y oro a los levitas, y ellos ofrecerán al Señor ofrendas legítimas.
4Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y Jerusalén, como en tiempos pasados, como en años remotos.
5Os llamaré a juicio, seré testigo exacto contra hechiceros, adúlteros y perjuros, contra los que defraudan al obrero en su jornal, oprimen a viudas y huérfanos y atropellan al inmigrante sin tenerme respeto dice el Señor Todopoderoso.
6Yo, el Señor, no he cambiado y vosotros, hijos de Jacob, no habéis acabado.
7Desde los tiempos de vuestros antepasados os apartáis de mis preceptos y no los observáis. Volved a mí y volveré a vosotros dice el Señor Todopoderoso. Objetáis: ¿Por qué debemos volver?
8¿Puede un hombre defraudar a Dios como vosotros intentáis defraudarme? Objetáis: ¿En qué te defraudamos? En los diezmos y tributos:
9habéis incurrido en maldición, porque toda la nación me defrauda.
10Traed íntegros los diezmos al tesoro del templo para que haya sustento en mi templo. Haced la prueba conmigo dice el Señor Todopoderoso y veréis cómo os abro las compuertas del cielo y derrocho sobre vosotros bendiciones sin cuento.
11Os expulsaré la langosta para que no os destruya la cosecha del campo ni os despoje los viñedos de las fincas dice el Señor Todopoderoso.
12Todos los pueblos os felicitarán, porque seréis mi país favorito dice el Señor Todopoderoso.
13Dice el Señor: Vuestros discursos son insolentes contra mí. Objetáis: ¿En qué te ofenden nuestras palabras?
14Porque decís: No vale la pena servir a Dios, ¿qué sacamos de guardar sus mandamientos y andar enlutados ante el Señor Todopoderoso?
15Tenemos que felicitar a los arrogantes: los malvados prosperan, tientan a Dios impunemente.
16Así comentaban entre sí los fieles del Señor, el Señor atendió y lo oyó. Ante él se escribía un libro de memorias: Fieles del Señor que estiman su Nombre.
17Dice el Señor Todopoderoso: -El día que yo actúe, ellos serán mi propiedad; los perdonaré como un padre al hijo que le sirve;
18entonces veréis la diferencia entre buenos y malos, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven.
19Mirad que llega el día, ardiente como un horno, cuando arrogantes y malvados serán la paja: ese día futuro los abrasaré y no quedará de ellos rama ni raíz dice el Señor Todopoderoso.
20Pero a los que respetan mi Nombre los alumbrará el sol de la justicia que cura con sus alas. Saldréis saltando como terneros del establo;
21pisotearéis a los malvados, que serán como polvo bajo la planta de vuestros pies, el día que yo actúe dice el Señor Todopoderoso.
22Recordad la Ley de Moisés, mi siervo, los preceptos y mandatos para todo Israel que yo le encomendé en Monte Horeb.
23Y yo os enviaré al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor, grande y terrible:
24reconciliará a padres con hijos, a hijos con padres, y así no vendré yo a exterminar la tierra.