Malaquías 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1Oráculo. El Señor dirigió la palabra a Israel por medio de Malaquías.
2Dice el Señor: Yo os amo. Vosotros objetáis: ¿En qué se nota que nos amas? Oráculo del Señor: ¿No eran hermanos Jacob y Esaú? Sin embargo, amé a Jacob
3y odié a Esaú, reduje sus montes a un desierto, su heredad a majadas de la estepa.
4Si Edom dice: Aunque estemos deshechos, reconstruiremos nuestras ruinas; el Señor Todopoderoso replica: Ellos construirán y yo derribaré. Y los llamarán Tierra Malvada, Pueblo de la Ira Perpetua del Señor.
5Cuando vosotros lo veáis con vuestros ojos, diréis: La grandeza del Señor desborda las fronteras de Israel.
6Honre el hijo a su padre, el esclavo a su amo. Pero si yo soy padre, ¿dónde queda mi honor?; si yo soy dueño, ¿dónde queda mi respeto? El Señor Todopoderoso os habla a vosotros: ¡Sacerdotes que despreciáis mi Nombre! Objetáis: ¿En qué despreciamos tu nombre?
7Traéis a mi altar pan manchado y encima preguntáis: ¿Con qué te manchamos? Con pretender que la mesa del Señor no importa,
8que traer víctimas ciegas no es malo, que traerlas cojas o enfermas no es malo. Ofrecédselas a vuestro gobernador, a ver si le agradan y os congraciáis con él dice el Señor Todopoderoso.
9Eso traéis, y ¿os vais a congraciar con él? Pues bien, dice el Señor Todopoderoso, aplacad a Dios para que os sea propicio.
10Ojalá alguien de vosotros os cerrara las puertas, para que no enciendan mi altar sin razón. Vosotros no me agradáis y no acepto la ofrenda de vuestras manos dice el Señor Todopoderoso.
11De levante a poniente es grande mi fama en las naciones, y en todo lugar me ofrecen sacrificios y ofrendas puras; porque mi fama es grande en las naciones dice el Señor Todopoderoso.
12Vosotros, en cambio, la profanáis cuando decís: La mesa del Señor está manchada y su comida no vale la pena.
13Decís: ¡Qué fatiga! Y encima resopláis dice el Señor Todopoderoso. Me traéis víctimas robadas, cojas, enfermas, y ¿voy a aceptarlas de vuestras manos? dice el Señor.
14Maldito el embustero que tiene un macho en su rebaño y ofrece una víctima castrada al Señor. Yo soy el Gran Rey y mi Nombre es respetado en las naciones dice el Señor Todopoderoso.