Judit 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1El año dieciocho, el día veintidós del primer mes, en el palacio de Nabucodonosor, rey de Asiria, se deliberó sobre la venganza que se tomaría contra toda la tierra, como el rey había anunciado.
2El rey convocó a todos sus ministros y grandes del reino, les expuso su plan secreto y decretó la destrucción de aquellos territorios.
3Se aprobó la destrucción de cuantos no habían hecho caso a la embajada de Nabucodonosor.
4Y en cuanto acabó el consejo, Nabucodonosor, rey de Asiria, llamó a Holofernes, comandante en jefe de su ejército, segundo en el reino, y le ordenó:
5Así dice el emperador, dueño de toda la tierra: Cuando salgas de mi presencia, toma contigo hombres de probado valor, hasta ciento veinte mil de infantería y un fuerte contingente de caballería, doce mil jinetes,
6y ataca a todo occidente, porque no hicieron caso a mi llamado.
7Conmínalos a poner a mi disposición la tierra y el agua, porque voy a salir irritado contra ellos para cubrir el suelo con los pies de mis soldados; se los entregaré al pillaje;
8sus heridos llenarán las hondonadas, torrentes y ríos desbordarán de cadáveres,
9y llevaré sus cautivos hasta el confín del mundo.
10Ve por delante a conquistarme sus territorios. Si se te entregan, resérvamelos para el castigo.
11No tengas compasión con los rebeldes; entrégalos a la matanza y al saqueo en toda tierra que conquistes.
12¡Por mi vida y mi imperio! Lo he dicho y lo cumpliré.
13No quebrantes una sola de las órdenes de tu señor. Ejecútalas exactamente como te he ordenado. ¡Cúmplelas sin tardanza!
14Holofernes salió de la presencia de su señor, convocó a todos los jefes, generales y oficiales del ejército asirio y, tal como se lo había mandado su señor,
15seleccionó para la guerra un contingente de ciento veinte mil hombres y doce mil arqueros a caballo,
16y los organizó para la campaña.
17Juntó una cantidad enorme de camellos, asnos y mulos para el equipaje, e innumerables ovejas, bueyes y cabras para el abastecimiento,
18provisiones abundantes para cada soldado y gran cantidad de oro y plata del palacio real.
19Cuando emprendió la marcha con todo su ejército, precediendo al rey Nabucodonosor, cubrió todo occidente con sus carros, jinetes y tropas escogidas.
20Iba con ellos un gentío numeroso, una muchedumbre innumerable como langostas, como la arena de la tierra.
21Salieron de Nínive. En tres días de marcha avanzaron hacia la llanura de Bectilet, y desde allí fueron a acampar cerca de los montes, al norte de la alta Cilicia.
22Después, con todo su ejército infantería, caballería y carros , marchó a la zona montañosa.
23Destruyó a Put y Lidia, saqueó a los rasitas e ismaelitas junto al desierto, al sur de Jeleón;
24luego, bordeando el Éufrates, atravesó Mesopotamia y destruyó todas las ciudades fortificadas que dominaban el torrente Abroná hasta llegar al mar.
25Se apoderó del territorio de Cilicia, desbaratando a cuantos le ofrecieron resistencia, y llegó a la frontera sur de Jafet, frente a Arabia;
26cercó a todos los madianitas, incendió sus campamentos y saqueó sus rebaños;
27bajó después a la llanura de Damasco durante la siega del trigo; quemó las mieses, aniquiló los rebaños y vacadas, saqueó las ciudades, asoló las llanuras y pasó a cuchillo a todos los jóvenes.
28Un miedo terrible se abatió sobre los habitantes de la costa. Los de Sidón y Tiro, los de Sur y Oquina, y los de Yamnia, Azoto y Ascalón, temblaron ante él.