Job 28
Biblia del Peregrino (1993) ›1Tiene la plata veneros el oro un lugar para refinarlo,
2el hierro se extrae de la tierra, al fundirse la piedra, sale el bronce.
3El hombre pone frontera a las tinieblas, explora los últimos rincones, las grutas más lóbregas;
4perfora galerías un pueblo extranjero, olvidados de los pies, oscilan suspendidos lejos de los hombres.
5La tierra que da pan se trastorna con fuego subterráneo:
6sus piedras son yacimientos de zafiros, sus terrones tienen pepitas de oro.
7Su sendero no lo conoce el buitre, no lo divisa el ojo del halcón,
8no lo huellan las fieras arrogantes ni lo pisan los leones.
9El hombre echa mano al pedernal, descuaja las montañas de raíz;
10en la roca hiende galerías, atenta la mirada a todo lo precioso,
11ataja los hontanares de los ríos y saca lo oculto a la luz.
12Pero la Sabiduría, ¿de dónde se saca?, ¿dónde está el yacimiento de la prudencia?
13El hombre no sabe su precio, no se encuentra en la tierra de los vivos.
14Dice el Océano: No está en mí, responde el Mar: No está conmigo.
15No se da a cambio de oro puro ni se le pesa plata como precio,
16no se iguala al oro de Ofir, a ónices preciosos o zafiros,
17no se paga con oro ni con vidrio, ni se cambia por vasos de oro fino,
18no cuentan el cristal ni los corales y adquirirla cuesta más que las perlas;
19no la iguala el topacio de Nubia ni se compara con el oro más puro.
20¿De dónde viene la Sabiduría, dónde está el yacimiento de la prudencia?
21Se oculta a los ojos de las bestias y se esconde de las aves del cielo.
22Muerte y Abismo confiesan: De oídas conocemos su fama.
23Sólo Dios sabe su camino, sólo él conoce su yacimiento,
24porque él contempla los límites del orbe y ve cuanto hay bajo el cielo.
25Cuando señaló su peso al viento y definió la medida de las aguas,
26cuando impuso su ley a la lluvia y su ruta al relámpago y al trueno,
27entonces la observó y la calculó, la escrutó y la asentó.
28Y dijo al hombre: Respetar al Señor es sabiduría, apartarse del mal es prudencia.