Job 18
Biblia del Peregrino (1993) ›1Bildad de Suj habló a su vez y dijo:
2¿Hasta cuándo andaréis a caza de palabras? Reflexionad y luego hablaremos.
3¿Por qué nos consideráis unas bestias y nos tenéis por idiotas?
4Tú que te despedazas con tu cólera, ¿va a despoblarse la tierra por tu causa o a mudarse la roca de su sitio?
5La luz del malvado se apaga y no brilla la llama de su hogar,
6se oscurece la luz de su tienda y se le apaga la lámpara,
7se acortan sus pasos vigorosos y sus propios planes lo derriban;
8sus pies lo llevan a la red y camina entre mallas,
9un lazo lo engancha por los tobillos y la trampa se cierra sobre él.
10Hay nudos escondidos en el suelo y trampas en su senda.
11Lo rodean temores que lo espantan, lo acosan a cada paso;
12su vigor queda demacrado y la desgracia se pega a su costado,
13la enfermedad se ceba en su piel, devora sus miembros la primogénita de la muerte.
14Lo arrancan de la paz de su tienda para conducirlo al Rey de los terrores;
15el fuego se asienta en su tienda y esparcen azufre en su dehesa;
16por debajo sus raíces se secan, por arriba su ramaje se marchita.
17Su recuerdo se acaba en el país y se olvida su nombre a la redondas;
18expulsado de la luz a las tinieblas, desterrado del mundo,
19sin prole ni descendencia entre su pueblo, sin un superviviente en su territorio.
20De su destino se espantan los de poniente y los de levante se horrorizan.
21¡Tal es la morada del malvado, el lugar del que no reconoce a Dios!