Jeremías 35
Biblia del Peregrino (1993) ›1Palabras que el Señor dirigió a Jeremías en tiempo de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá:
2Vete a la familia de los recabitas, habla con ellos, tráelos al templo, a una de las celdas, y dales a beber vino.
3Yo tomé a Yazanías, hijo de Jeremías, hijo de Habasinías, con sus hermanos e hijos y con toda la familia de los recabitas.
4Los llevé al templo, a la celda de Ben-Janán, hijo de Yigdalías, el hombre de Dios, que está junto a la sala de los dignatarios y encima de la habitación de Maasías, hijo de Salún, el portero.
5Ofrecí jarras y copas de vino a los miembros de la familia recabita, y les dije: Bebed.
6Ellos respondieron: No bebemos vino. Porque Jonadab, hijo de Recab, nuestro antepasado, nos dio la orden: No beberéis jamás vino, ni vosotros ni vuestros hijos;
7no construiréis casas, no sembraréis simientes, no plantaréis ni poseeréis viñas, sino que habitaréis en tiendas toda la vida para que viváis largos años en la superficie de la tierra en la que residís.
8Nosotros obedecemos a Jonadab, hijo de Recab, nuestro antepasado, en todo lo que nos mandó: no bebemos vino en toda la vida, ni nosotros ni nuestras esposas, ni nuestros hijos ni nuestras hijas;
9no construimos casas para habitarlas, ni tenemos viñas ni campos de sembradío,
10sino que vivimos en tiendas, y acatamos y cumplimos todo lo que nos mandó nuestro padre Jonadab.
11Pero cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, invadió el país, dijimos: Vamos a Jerusalén, huyendo del ejército caldeo y del ejército arameo. Por eso habitamos en Jerusalén.
12El Señor dirigió la palabra a Jeremías:
13Así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Vete y di a los judíos y a los habitantes de Jerusalén: ¿No escarmentaréis y obedeceréis mis palabras? -oráculo del Señor-.
14Se cumple la palabra de Jonadab, hijo de Recab, que prohibió a sus hijos beber vino, y no beben vino hasta hoy, porque obedecen los mandatos de su padre. En cambio, yo les hablo sin cesar, y vosotros no me hacéis caso.
15Sin cesar os envié a mis siervos los profetas a que os dijeran: Que se convierta cada cual de su mala conducta y que enmiende sus acciones; no sigáis a dioses extraños, dándoles culto; así habitaréis en la tierra que os di a vosotros y a vuestros padres. Pero no prestasteis oído ni me hicisteis caso.
16Realmente, los hijos de Jonadab, hijo de Recab, observan los mandatos que les mandó su padre, pero este pueblo no me hace caso.
17Por eso, así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Yo haré caer sobre Judá y sobre los habitantes de Jerusalén todas las amenazas que he pronunciado contra ellos, porque les hablé, y no me escucharon; los llamé, y no me respondieron.
18A la familia de los recabitas les dijo Jeremías: Así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Porque obedecéis los preceptos de Jonadab, vuestro padre, y observáis sus mandatos y cumplís cuanto os mandó,
19por eso así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: Nunca faltarán descendientes de Jonadab, hijo de Recab, que estén a mi servicio todos los días.