Isaías 28
Biblia del Peregrino (1993) ›1¡Ay de la corona fastuosa de los ebrios de Efraín y de la flor caduca, joya de su atavío, que está en la cabeza de los hartos de vino!
2Mirad: Uno fuerte y robusto, de parte del Señor, como turbión de granizo, tormenta asoladora, como turbión de aguas impetuosas y desbordadas, con la mano derriba al suelo
3y con los pies pisotea la corona fastuosa de los ebrios de Efraín
4y la flor caduca, joya de su atavío, que está en el cabezo del valle ubérrimo. Será como breva temprana, que el primero que la ve, apenas la agarra, se la traga.
5Aquel día será el Señor Todopoderoso corona enjoyada, diadema espléndida para el resto de su pueblo:
6sentido de justicia para los que se sientan a juzgar, valor para los que rechazan el asalto a las puertas.
7También éstos se tambalean por el vino y dan traspiés por el licor; sacerdotes y profetas se tambalean por el licor, los aturde el vino, dan traspiés por el licor, se tambalean con la visión, tartamudean al dar sentencias;
8todas las mesas están llenas de vómitos y suciedad, y no queda espacio libre.
9¿A quién viene a adoctrinar, a quién a enseñar la lección?, ¿a recién destetados, apartados del pecho?
10Dice: ce con ce, ce con ce, pe con pe, pe con pe, chico aquí, chico allí.
11Ahora bien con lengua balbuciente, en lenguaje extraño el Señor hablará a este pueblo,
12el que les había dicho: En esto está el reposo, dad reposo al cansado, en esto está el descanso, pero no quisieron obedecer.
13Entonces el mensaje del Señor les sonará así: ceconcé, ceconcé, peconpé, peconpé, chicuaquí, chicuallí, para que vayan y caigan de espaldas y se destrocen y se enreden y queden atrapados.
14Escuchad la Palabra del Señor, gente burlona, que gobernáis a ese pueblo de Jerusalén:
15Vosotros decíais: Hemos firmado un pacto con la Muerte, una alianza con el Abismo: cuando pase el azote arrollador, no nos alcanzará, porque tenemos la mentira por refugio y el engaño por escondrijo.
16El Señor dice así: Mirad, yo coloco en Sión una piedra probada, angular, preciosa, de cimiento: quien se apoya no vacila.
17Usaré como plomada la justicia, como nivel el derecho; el granizo arrasará vuestro falso refugio y el agua arrollará vuestro escondrijo.
18Vuestro pacto con la Muerte se romperá, vuestra alianza con el Abismo será anulada;
19y cuando pase el azote arrollador os pisoteará, cada vez que pase, os arrebatará, y ha de pasar mañana tras mañana, de día y de noche; entonces bastará el terror para aprender la lección.
20Será corta la cama para estirarse y estrecha la manta para arroparse.
21Como en el monte Perasim se alzará el Señor, como en el valle de Gabaón se desperezará, para ejecutar su obra, obra extraña, para cumplir su tarea, tarea inaudita.
22Por tanto, no os burléis, no sea que se aprieten vuestras cadenas, que me he enterado de la destrucción decretada por el Señor Todopoderoso contra todo el país.
23Escuchad, prestad oído a mi voz, atención, escuchad mi discurso:
24El que ara, ¿se pasa los días arando, abriendo surcos, desterronando, para sembrar?
25Cuando ha igualado la superficie, siembra hinojo y esparce comino, echa trigo y cebada, y en las lindes escanda y mijo;
26su Dios lo instruye, le enseña las reglas.
27Pues el hinojo no se trilla con el trillo ni las ruedas del carro se pasan sobre el comino: el hinojo se trilla con varas y el comino con látigo;
28el grano no se tritura hasta lo último, sino que se trilla arreando el rodillo del carro, que lo rompe sin triturarlo.
29También esto es disposición del Señor Todopoderoso: su plan es admirable y es grande su destreza.