Hebreos 13
Biblia del Peregrino (1993) ›1Que el amor fraterno sea duradero.
2No olvidéis la hospitalidad, por la cual algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles.
3Recordad a los presos como si estuvierais presos con ellos; a los maltratados, porque también vosotros tenéis un cuerpo.
4El matrimonio sea respetado por todos y el lecho matrimonial esté sin mancha; porque Dios juzgará a fornicarios y adúlteros.
5Sed desinteresados en vuestra conducta y estad contentos con lo que tenéis; pues él dijo: No te dejaré ni te abandonaré.
6Por lo cual podemos decir confiados: El Señor me auxilia y no temo: ¿qué podrá hacerme un hombre?
7Recordad a vuestros guías, que os transmitieron la Palabra de Dios; observando el desenlace final de su vida, imitad su fe.
8Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
9No os dejéis llevar por doctrinas diversas y extrañas. Conviene afianzar el corazón con la gracia, no con dietas que no aprovecharon a los que las observaban.
10Tenemos un altar del que no están autorizados a comer los que ofician en la tienda.
11De los animales, el sumo sacerdote introduce la sangre en el santuario para expiar los pecados y los cuerpos se queman fuera del campamento.
12Por eso Jesús, para consagrar con su sangre al pueblo, padeció fuera de las puertas.
13Salgamos, pues, hacia él, fuera del campamento, cargando con sus afrentas;
14pues no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la futura.
15Por medio de él, ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de unos labios que confiesan su nombre.
16No descuidéis la beneficencia y la solidaridad: tales son los sacrificios que agradan a Dios.
17Obedeced y someteos a vuestros guías, pues velan como responsables por vuestras vidas; así lo harán contentos y sin lamentarse, de lo contrario no os aprovecharía.
18Rezad por nosotros. Creemos tener la conciencia limpia y deseos de proceder en todo honradamente.
19Pero insisto en rogaros que lo hagáis, para que me devuelvan a vosotros cuanto antes.
20El Dios de la paz, que sacó de la muerte al gran pastor del rebaño, a Jesús nuestro Señor, por la sangre de una alianza eterna,
21os provea de toda clase de bienes para que cumpláis su voluntad. Realice en vosotros lo que le agrada, por medio de Jesucristo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
22Os encargo, hermanos, que soportéis mi exhortación; para ello os he escrito brevemente.
23Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad. Si llega pronto, me acompañará cuando os visite.
24Saludad a todos vuestros jefes y a todos los consagrados. Os saludan los de Italia.
25La gracia esté con todos vosotros.