Hebreos 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1Muchas veces y de muchas formas habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas.
2En esta etapa final nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombró heredero de todo, por quien creó el universo.
3Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser, y sustenta todo con su palabra poderosa. Realizada la purificación de los pecados, tomó asiento en el cielo a la diestra de la Majestad;
4tanto superior a los ángeles, cuanto es más excelente el Nombre que ha heredado.
5Pues, ¿a cuál de los ángeles le dijo jamás: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy? Y en otro lugar: Yo seré para él un padre, él será para mí un hijo.
6Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: Que todos los ángeles de Dios lo adoren.
7A los ángeles les dice: Hace de los vientos sus ángeles, de las llamas de fuego sus ministros.
8Al Hijo, en cambio, le dice: Tu trono, oh Dios, permanece para siempre, cetro de rectitud es tu cetro real.
9Amaste la justicia, odiaste la iniquidad; por eso te ha ungido Dios, tu Dios, con perfume de fiesta, entre todos tus compañeros.
10También: Tú al principio, Señor, cimentaste la tierra, y los cielos son obras de tus manos;
11ellos perecerán, tú permaneces; todos se gastarán como la ropa,
12los enrollarás como un manto, se mudarán como ropa. Tú, en cambio, eres el mismo, y tus años no acabarán.
13¿A cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate a mi derecha hasta que haga de tus enemigos estrado de tus pies?
14¿No son todos espíritus en funciones, enviados al servicio de los que han de heredar la salvación?