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Génesis 30

Biblia del Peregrino (1993)

1Vio Raquel que no daba hijos a Jacob; envidiosa de su hermana, Raquel dijo a Jacob: ¡Dame hijos o me muero!

2Se enfadó Jacob con Raquel y le dijo: ¿Hago yo las veces de Dios para negarte el fruto del vientre?

3Ella replicó: Ahí tienes a mi sierva Bilha. Acuéstate con ella para que dé a luz en mis rodillas. Así, por ella, yo también seré edificada.

4Y le entregó a su sierva Bilha como esposa. Jacob se acostó con ella;

5ella concibió, dio a luz un hijo para Jacob.

6Raquel comentó: Dios me ha hecho justicia y me ha escuchado y me ha dado un hijo. Por eso lo llamó Dan.

7Volvió a concebir Bilha, criada de Raquel, y dio a luz un segundo hijo para Jacob.

8Raquel comentó: Una competición divina: he competido con mi hermana y la he podido. Y lo llamó Neftalí.

9Viendo Lía que había cesado de dar a luz, tomó a su criada Zilpa y se la dio a Jacob como mujer.

10Zilpa, criada de Lía, dio a luz un hijo para Jacob.

11Lía comentó: ¡Qué suerte! Y lo llamó Gad.

12Zilpa, criada de Lía, dio a luz un segundo hijo para Jacob.

13Y Lía comentó: ¡Qué felicidad! Las mujeres me felicitarán. Y lo llamó Aser.

14Durante la cosecha del trigo fue Rubén al campo y encontró unas mandrágoras; y se las llevó a su madre Lía. Raquel dijo a Lía: Dame algunas mandrágoras de tu hijo.

15Y le contestó: ¿Te parece poco quitarme a mi marido, que me quieres quitar también las mandrágoras de mi hijo? Replicó Raquel: Bueno, que duerma contigo esta noche a cambio de las mandrágoras de tu hijo.

16Cuando Jacob volvía del campo al atardecer, Lía le salió al encuentro y le dijo: Acuéstate conmigo, que he pagado por ti con las mandrágoras de mi hijo. Aquella noche la pasó con ella.

17Dios escuchó a Lía, que concibió y dio a luz el quinto hijo para Jacob.

18Lía comentó: Dios me ha pagado el haberle yo dado mi criada a mi marido. Y lo llamó Isacar.

19Volvió a concebir Lía y dio a luz para Jacob el sexto hijo.

20Lía comentó: Dios me ha hecho un buen regalo. Ahora me honrará mi marido, pues le he dado seis hijos. Y lo llamó Zabulón.

21Después dio a luz una hija y la llamó Dina.

22Dios se acordó de Raquel, Dios la escuchó y la hizo fecunda.

23Ella concibió, dio a luz y comentó: Dios ha retirado mi afrenta.

24Y lo llamó José, diciendo: El Señor me dé otro hijo.

25Cuando Raquel dio a luz a José, Jacob dijo a Labán: Déjame volver a mi lugar y a mi tierra.

26Dame las mujeres por las que te he servido, y los hijos, y me marcharé; tú sabes lo mucho que te he servido.

27Labán le respondió: ¡Por favor! He sabido por un oráculo que el Señor me ha bendecido por tu causa.

28Señala tu salario y te lo pagaré.

29Le replicó: Tú sabes cómo te he servido y cómo le ha ido al rebaño que me has confiado.

30Lo poco que antes tenías ha crecido inmensamente porque el Señor te ha bendecido por mi causa. Es hora de que haga algo también por mi familia.

31Le preguntó: ¿Qué quieres que te dé? Contestó Jacob: No me des nada. Sólo haz lo que te digo, que yo volveré a pastorear y guardar tu rebaño.

32[Jacob le dijo: Pasa hoy por todo el rebaño y aparta todas las ovejas oscuras y todos los cabritos manchados; ése será mi salario.

33Así mañana, cuando llegue el momento de pagarme, mi honradez responderá por mí: todo cabrito no manchado y toda oveja no oscura en mi poder, serán robados.

34Respondió Labán: Está bien, sea lo que tú dices.

35El mismo día apartó todos los cabritos rayados o manchados y todas las cabras manchadas o con manchas blancas y todas las ovejas oscuras, y se las confió a sus hijos.

36Labán se alejó unas tres jornadas de camino mientras Jacob pastoreaba el resto del rebaño de Labán.

37Jacob tomó varas frescas de chopos, almendro y plátano, peló en ellas tiras blancas descubriendo lo blanco de las varas,

38y colocó las varas peladas en los abrevaderos frente al rebaño, donde las ovejas solían beber agua, para que los machos las cubriesen cuando venían a beber.

39En efecto, las cubrían frente a las varas y las ovejas parían crías rayadas o manchadas.

40Jacob apartó las ovejas y las apareó con machos oscuros o rayados y mantuvo separado su rebaño sin mezclarlo con el de Labán.

41Cuando los animales más robustos cubrían, colocaba las varas frente al ganado en el abrevadero, para que cubrieran frente a las varas.

42Cuando los animales eran flojos, no lo hacía, de modo que los flojos eran para Labán y los robustos para Jacob. Y resultó que el ganado flojo le tocó a Labán, el robusto a Jacob.

43De este modo se enriqueció muchísimo: tenía muchos rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

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