Génesis 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus muchedumbres.
2Para el día séptimo había concluido Dios toda su tarea; y descansó el día séptimo de toda su tarea.
3Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque ese día descansó Dios de toda su tarea de crear.
4Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra. Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo,
5no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia a la tierra, ni había hombre que cultivase el campo
6y sacase un manantial de la tierra para regar la superficie del campo.
7Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.
8El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
9El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín y el árbol de conocer el bien y el mal.
10En Edén nacía un río que regaba el jardín y después se dividía en cuatro brazos:
11el primero se llama Pisón y rodea todo el territorio de Javilá, donde se da el oro;
12el oro del país es de calidad, y también se dan allí ámbar y ónice.
13El segundo río se llama Guijón, y rodea toda la Nubia.
14El tercero se llama Tigris, y corre al este de Asiria. El cuarto es el Éufrates.
15El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara.
16El Señor Dios mandó al hombre: Puedes comer de todos los árboles del jardín;
17pero del árbol de conocer el bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir.
18El Señor Dios se dijo: No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle el auxiliar adecuado.
19Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las fieras salvajes y todos los pájaros del cielo, y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera.
20Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las fieras salvajes. Pero no encontró el auxiliar adecuado.
21Entonces el Señor Dios echó sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y creció carne desde dentro.
22De la costilla que le había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre.
23El hombre exclamó: ¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Hembra, porque la han sacado del Hombre.
24Por eso el hombre abandona padre y madre, se junta a su mujer y se hacen una sola carne.
25Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza.