Filipenses 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1Si algo puede una exhortación en nombre del Mesías, o un consuelo afectuoso, o un espíritu solidario, o la ternura del cariño,
2colmad mi alegría sintiendo lo mismo, con amor mutuo, concordia y buscando lo mismo.
3No hagáis nada por ambición o vanagloria, antes con humildad tened a los otros por mejores.
4Nadie busque su interés, sino el de los demás.
5Tened los mismos sentimientos del Mesías Jesús,
6el cual, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de ser igual a Dios;
7sino que se vació de sí y tomó la condición de esclavo, haciéndose semejante a los hombres. Y mostrándose en figura humana
8se humilló, se hizo obediente hasta la muerte, una muerte en cruz.
9Por eso Dios lo exaltó y le concedió un nombre superior a todo nombre,
10para que, ante el nombre de Jesús, toda rodilla se doble, en el cielo, la tierra y el abismo;
11y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre: ¡Jesucristo es Señor!
12Por tanto, queridos míos, sed obedientes como siempre: no sólo en presencia mía, sino más aún en mi ausencia, trabajando con temor y temblor en vuestra salvación.
13Pues es Dios quien, según su designio, produce en vosotros el deseo y su ejecución.
14Haced todo sin protestar ni discutir:
15así seréis íntegros e intachables, hijos de Dios sin falta en medio de una generación perversa y depravada, ante la cual brilláis como estrellas en el mundo,
16ostentando el mensaje de la vida. Ésa será mi gloria el día del Mesías: la prueba de que no he corrido ni me he fatigado en vano.
17Y si ahora debo derramar mi sangre como libación sobre el sacrificio y la liturgia de vuestra fe, me alegro y lo celebro con vosotros;
18también vosotros, alegraos y celebradlo conmigo.
19Confiando en el Señor Jesús, espero enviaros pronto a Timoteo, para animarme al recibir noticias vuestras.
20A nadie tengo que se le iguale en su genuina preocupación por vosotros;
21pues todos buscan su interés y no el de Jesucristo.
22Conocéis sus méritos. En el anuncio de la Buena Noticia estuvo a mi servicio como un hijo para un padre.
23Ése es el que espero enviaros en cuanto vea cómo van mis asuntos.
24Y confío en el Señor que también yo iré allá pronto.
25Juzgo necesario enviaros a Epafrodito, hermano, colaborador y camarada mío, enviado vuestro para que atendiese a mis necesidades;
26pues os echa de menos y está intranquilo porque os habéis enterado de que estaba enfermo.
27Es verdad que estuvo enfermo y a la muerte; pero Dios se apiadó de él; y no sólo de él, sino también de mí, para no añadir penas a mis penas.
28Así pues lo enviaré rápidamente, para que os alegréis de verlo y yo me vea libre de esta pena.
29En nombre del Señor recibidlo con toda alegría. A gente como él habéis de estimar,
30pues por el servicio del Mesías estuvo a la muerte y expuso la vida para suplir vuestra falta en servicio mío.