Ezequiel 45
Biblia del Peregrino (1993) ›1Cuando repartáis a suertes las heredades de la tierra, reservaréis para el Señor como tributo un coto sagrado de doce kilómetros y medio de longitud por diez de anchura. Toda su superficie será sagrada.
2En ella se dejará para el santuario un cuadro de doscientos cincuenta metros de lado, rodeado de veinticinco metros de pastos.
3Aquí acotaréis una parcela de doce kilómetros y medio de largo por cinco de ancho, en la que se levantará el santuario.
4Es la parcela sacrosanta del país. Se adjudicará a los sacerdotes ministros del santuario que se acercan al Señor para servirle. Allí tendrán solares para sus casas y pastos para el ganado.
5A los levitas, empleados del templo, se les adjudicará una propiedad de doce kilómetros y medio de longitud por cinco de anchura, para que tengan ciudades donde habitar.
6El área señalada como término de la ciudad medirá doce kilómetros y medio de largo por dos y medio de ancho, a lo largo del coto sagrado. Pertenecerá a toda la Casa de Israel.
7Al príncipe le asignaréis territorios a ambos lados del coto sagrado y del término de la ciudad; se extenderán desde el límite del coto sagrado y del término de la ciudad hasta el mar por occidente y hasta la frontera por oriente. Su longitud de frontera a frontera corresponde a una de las porciones asignadas a las tribus.
8Ésta será su posesión en Israel. Mis príncipes ya no explotarán a mi pueblo, sino que adjudicarán la tierra a la Casa de Israel, por tribus.
9Esto dice el Señor Dios: ¡Basta ya, príncipes de Israel! Apartad la violencia y la rapiña y practicad el derecho y la justicia. Dejad de atropellar a mi pueblo -oráculo del Señor Dios-.
10Usad balanzas precisas y medias fanegas justas y cántaras justas.
11La media fanega y la cántara tendrán cabida fija. La media fanega y la cántara serán la décima parte de la carga. La media fanega será el patrón.
12El siclo valdrá veinte óbolos. Cinco siclos serán siempre cinco siclos, diez siclos serán diez siclos y cincuenta siclos valdrán una mina.
13Arancel tributario: un celemín por cada carga de trigo y un celemín por cada carga de cebada.
14El aceite se medirá con el tonel: un azumbre por cada coro, pues diez azumbres hacen un coro.
15Una oveja por cada rebaño de doscientas cabezas, como tributo de las familias de Israel, para expiar por medio de la ofrenda, del holocausto y del sacrificio de comunión -oráculo del Señor Dios-.
16Toda la población en Israel está obligada a dar al príncipe este tributo.
17El príncipe es responsable del holocausto, la ofrenda y la libación en las fiestas, novilunios, sábados y solemnidades de la Casa de Israel. Él en persona hará el sacrificio expiatorio, la ofrenda, el holocausto y el sacrificio de comunión para expiar por los pecados de la Casa de Israel.
18Esto dice el Señor Dios: El día uno del mes primero tomarás un novillo sin defecto y purificarás el santuario.
19El sacerdote tomará sangre de la víctima expiatoria, untará con ella las jambas de la puerta del templo y los cuatro ángulos del bloque del altar y las jambas de la puerta del atrio interior.
20Lo mismo harás el siete del mes por los que hayan pecado por inadvertencia o por ignorancia, y así expiarás por el templo.
21El día catorce del mes primero celebraréis la pascua. Comeréis panes ázimos durante siete días.
22El primer día ofrecerá el príncipe un novillo como víctima expiatoria por sí y por toda la población del país.
23Cada uno de los siete días de la fiesta ofrecerá al Señor en holocausto siete novillos y siete carneros sin defecto y un macho cabrío como víctima expiatoria.
24Añadirá una ofrenda de media fanega por cada novillo y media fanega por cada carnero, más un azumbre de aceite por cada media fanega.
25En la fiesta del día quince del mes séptimo se hará la misma ofrenda durante siete días: sacrificio expiatorio, holocausto, ofrenda y aceite.