Ezequiel 13
Biblia del Peregrino (1993) ›1Me dirigió la palabra el Señor:
2Hijo de Adán, profetiza contra los profetas de Israel, profetiza diciéndoles: Escuchad la palabra del Señor.
3Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de los profetas mentecatos que se inventan profecías, cosas que nunca vieron, siguiendo su inspiración!
4Como raposos entre ruinas son tus profetas, Israel.
5No acudisteis a la brecha ni levantasteis cerca en torno a la Casa de Israel, para que resistiera en la batalla, el día del Señor.
6Visionarios falsos, adivinos de embustes, que decíais oráculo del Señor cuando el Señor no os enviaba, esperando que cumpliera su palabra.
7Vosotros habéis visto visiones vanas y habéis pronunciado oráculos falsos diciendo oráculo del Señor, cuando el Señor no hablaba.
8Por tanto, esto dice el Señor Dios: Por haber dicho mentiras y haber visto engaños, por eso aquí estoy contra vosotros -oráculo del Señor-.
9Extenderé mi mano contra los profetas, visionarios falsos y adivinos de embustes; no tomarán parte en el consejo de mi pueblo, ni serán inscritos en el censo de la Casa de Israel, ni entrarán en la tierra de Israel, y sabréis que yo soy el Señor Dios.
10Sí, porque habéis extraviado a mi pueblo, anunciando paz cuando no había paz, y mientras ellos construían la tapia vosotros la ibais enluciendo.
11Diles a los enlucidores: Vendrá una lluvia torrencial, caerá granizo, se desencadenará un vendaval.
12Cuando la pared se derrumbe, os dirán: ¿Qué fue del enlucido que echasteis?
13Por tanto, esto dice el Señor Dios: Con furia desencadenaré un vendaval, una lluvia torrencial mandaré con ira, y pedrisco, en el colmo de mi furia.
14Derribaré la pared que enlucisteis, la tiraré al suelo, quedarán al desnudo sus cimientos; se desplomará y pereceréis debajo, y sabréis que yo soy el Señor.
15Cuando agote mi cólera en el muro y en los que lo enlucieron, os dirán: ¿Qué fue del muro y de los que lo enlucieron:
16de los profetas de Israel que profetizaban para Jerusalén, que tenían para ella visiones de paz, cuando no había paz? -oráculo del Señor Dios-.
17Tú, Hijo de Adán, encárate con tus paisanas, metidas a profetisas por su propia cuenta, y profetiza contra ellas,
18diciéndoles: Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de las que cosen lazos en las muñecas y hacen capillos de todos los tamaños para cazar a la gente! Cazáis a mis paisanos, para medrar vosotras.
19Me profanáis ante mi pueblo por un puñado de cebada y un mendrugo de pan, destinando a la muerte al que no tenía que morir, y a la vida al que no tenía que vivir; embaucáis de este modo a mi pueblo, que hace caso de vuestros embustes.
20Por tanto, esto dice el Señor Dios: Aquí estoy yo contra los lazos con que cazáis a la gente al vuelo; se los arrancaré de los brazos a la gente que vosotras cazáis, y los soltaré para que vuelen.
21Rasgaré vuestros capillos y libraré a mi pueblo de vuestras manos; no volverán a ser presa de vuestras manos, y sabréis que yo soy el Señor.
22Porque habéis afligido con embustes al justo, sin que yo lo afligiera, porque habéis dado apoyo al malvado, para que no se convirtiera de su mala conducta y pudiera conservar la vida;
23por tanto, no volveréis a ver falsedades ni a vaticinar embustes, libraré a mi pueblo de vuestras manos, y sabréis que yo soy el Señor.