Éxodo 5
Biblia del Peregrino (1993) ›1Después Moisés y Aarón se presentaron al faraón, y le dijeron: Así dice el Señor Dios de Israel: Deja salir a mi pueblo, para que celebre mi fiesta en el desierto.
2Respondió el faraón: ¿Quién es el Señor para que tenga que obedecerle dejando marchar a los israelitas? Ni reconozco al Señor ni dejaré marchar a los israelitas.
3Ellos replicaron: El Dios de los hebreos nos ha salido al encuentro: tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios; de lo contrario, nos herirá con peste o espada.
4El rey de Egipto les dijo: ¿Por qué, Moisés y Aarón, soliviantáis al pueblo en su trabajo? Volveos a transportar vuestras cargas. Y añadió:
5Ya son más numerosos que los naturales del país, y vosotros queréis que dejen de transportar cargas.
6Ese mismo día, el faraón dio órdenes a los capataces y a los inspectores:
7No volváis a proveerlos de paja para fabricar adobes como hacíais antes; que vayan ellos a buscarse la paja.
8Pero el cupo de adobes que hacían antes se lo exigiréis sin disminuir nada. Son unos holgazanes, y por eso andan gritando: Vamos a ofrecer sacrificios a nuestro Dios.
9Imponedles un trabajo pesado y que lo cumplan, y no hagáis caso de sus cuentos.
10Los capataces y los inspectores salieron, y dijeron al pueblo: Esto dice el faraón: No os proveeré de paja;
11ir vosotros a buscarla donde la encontréis, y no disminuirá en nada vuestra tarea.
12El pueblo se dispersó por todo el territorio egipcio buscando paja.
13Los capataces les apremiaban: Completad vuestro trabajo, la tarea de cada día, como cuando se os daba paja.
14Los capataces golpeaban a los inspectores israelitas que habían nombrado, diciéndoles: ¿Por qué no completáis hoy vuestro cupo de adobes como antes?
15Entonces, los inspectores israelitas fueron a reclamar al faraón: ¿Por qué tratas así a tus siervos?
16Nos exigen que hagamos adobes sin darnos paja; tus siervos se llevan los golpes, pero el culpable es tu pueblo.
17Contestó el faraón: Holgazanes, eso es lo que sois, unos holgazanes; por eso andáis diciendo: Vamos a ofrecer sacrificios al Señor.
18Y ahora a trabajar; paja no se os dará, pero vosotros produciréis vuestro cupo de adobes.
19Los inspectores israelitas se vieron en un aprieto cuando les dijeron que no disminuiría el cupo diario de adobes,
20y encontrando a Moisés y a Aarón, que los esperaban a la salida del palacio del faraón,
21les dijeron: El Señor os examine y os juzgue. Nos habéis hecho odiosos al faraón y a su corte; le habéis puesto en la mano una espada para que nos mate.
22Moisés volvió al Señor, y le dijo: Señor, ¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Para qué me has enviado?
23Desde que me presenté al faraón para hablar en tu Nombre, el pueblo es maltratado y tú no has librado a tu pueblo.