Éxodo 13
Biblia del Peregrino (1993) ›1El Señor dijo a Moisés:
2Conságrame todos los primogénitos israelitas; el primer parto, lo mismo de hombres que de animales, me pertenece.
3Y Moisés dijo al pueblo: Acuérdate siempre de este día, en que habéis salido de Egipto, de la esclavitud, cuando el Señor con mano fuerte los sacó de allí. Este día no se comerá nada fermentado.
4Salís hoy, mes de abril.
5Cuando el Señor te haya introducido en la tierra de los cananeos, los amorreos, los heveos y los jebuseos, que juró a tus padres darte, tierra que mana leche y miel, entonces en este mes celebrarás el siguiente rito:
6Durante siete días comerás panes ázimos y el día séptimo se hará fiesta en honor del Señor.
7Durante esos siete días se comerá pan ázimo y no ha de aparecer en todo tu territorio levadura ni nada fermentado.
8Y ese día le explicarás a tu hijo: Esto es por lo que el Señor hizo en mi favor cuando salí de Egipto.
9Te servirá como señal en el brazo y recordatorio en la frente, para que tengas en los labios la Ley del Señor, que con mano fuerte te sacó de Egipto.
10Guardarás este mandato todos los años, en su fecha.
11Cuando el Señor te introduzca en la tierra de los cananeos, como juró a ti y a tus padres, y te la entregue,
12dedicarás al Señor todos los primogénitos: El primer parto de tus animales, si es macho, pertenece al Señor.
13La primera cría de asno la rescatarás con un cordero; si no la rescatas, la desnucarás. Pero los primogénitos humanos los rescatarás siempre.
14Y cuando mañana tu hijo te pregunte: ¿Qué significa esto?, le responderás: Con mano fuerte nos sacó el Señor de Egipto, de la esclavitud.
15El faraón se había obstinado en no dejarnos salir, entonces el Señor dio muerte a todos los primogénitos de Egipto, lo mismo de hombres que de animales. Por eso yo sacrifico al Señor todo primogénito macho de los animales. Pero los primogénitos de mis hijos los rescato.
16Te servirá como señal en el brazo y signo en la frente de que con mano fuerte te sacó el Señor de Egipto.
17Cuando el faraón dejó marchar al pueblo, Dios no los guió por el camino al país de los filisteos, que es el más corto, pues se dijo: no sea que al verse atacados, se arrepientan y vuelvan a Egipto;
18por eso Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el desierto hacia el 41.Rojo. Los israelitas habían salido de Egipto pertrechados.
19Moisés tomó consigo los huesos de José, como éste se lo había hecho jurar a los israelitas: Cuando Dios se ocupe de vosotros, os llevaréis mis huesos de aquí.
20Partieron de Sucot y acamparon en Etán, al borde del desierto.
21El Señor caminaba delante de ellos, de día en una columna de nubes para guiarlos; de noche, en una columna de fuego, para alumbrarles; así podían caminar día y noche.
22No se apartaba delante de ellos ni la columna de nubes de día ni la columna de fuego de noche.